Ciencia y conciencia

Mateo Marco Amorós / Uno de aquellos…

Fotografía: Joaquín Marín

La Universidad nos enseñó que no hay tesis definitiva. Que nuestras certezas pueden cambiar. Y no por relativismo a lo veleta sino porque la labor investigadora aporta nuevos conocimientos que pueden mudar nuestro parecer. La inspiración de nuevos hallazgos, el continuo estudio, la atención a los quehaceres de colegas estudiosos, el intercambio de información con ellos, nos enriquece con novedades que nos invitan a reconsiderar nuestras teorías. En más de un congreso científico hemos visto la honradez de un sabio matizando postulados defendidos por él mismo en el pasado, autocorrigiéndose.

Con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, Jorge Olcina Cantos, catedrático de la Universidad de Alicante, impartió una conferencia en Orihuela sobre “Movibilidad, transporte y cambio climático”. El acto estaba organizado por la Concejalía de Medio Ambiente y arropado por la Universidad Miguel Hernández.

Quienes conocemos de tiempo al profesor Jorge Olcina sabíamos que no nos defraudaría. Dividió su exposición en dos partes. La primera sobre cambio climático. La segunda sobre movilidad sostenible: retos de futuro. Y toda ella fue ciencia y conciencia; concienciación. Fue ciencia porque hubo datos precisos, empíricos y contrastados para argumentar el discurso. Fue conciencia porque a partir de los datos se hacen necesarias acciones respetuosas con el Medio Ambiente.

Siempre hemos tenido a Jorge Olcina por persona sensata. Y la otra tarde fue nuevamente voz de la sensatez. Trabajador incansable, preciso y claro en sus argumentos. Sincero. Al respecto del cambio climático confesó su incredulidad de tiempos pasados. Pero hoy, visto lo que nos mostró, puede afirmar que “algo está pasando”. En este sentido habría que considerar el mal producido por quienes desde hace años, rebozando de milenarismo todo lo relacionado con el cambio climático, distanciaron de la croqueta a personas que de buena fe dudaron del cataclismo. El profesor Olcina trajo datos interesantes y concretó actuaciones oportunas, pero no hizo sermón ni mitin. Nos dejó pensando, motivados en torno a sus sabidurías. Fernando Savater, hablando de Educación y citando a Dawkins, insistía en que lo que cabe en la Educación es enseñar a pensar, no qué pensar. Así con nosotros Jorge Olcina.

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