Cinco restaurantes familiares volverán a unirse en torno al producto que define la identidad gastronómica del municipio: la alcachofa de la Vega Baja
Almoradí volverá a oler a alcachofa recién hecha, a fondos reduciendo a fuego lento y a hornos en plena ebullición del 9 al 13 de marzo con una nueva edición de la Muestra Gastronómica de la Asociación de Restaurantes, una cita que llega inmediatamente después del 11º Congreso Nacional de la Alcachofa de Almoradí, previsto para los días 7 y 8 de marzo.
La presentación oficial ha contado con la intervención del concejal de Turismo, José Antonio Latorre, quien ha definido la muestra como “la más antigua de la comarca, con una trayectoria que se remonta a 2002 cuando comenzó celebrándose cada dos años”. Tras él han tomado la palabra el presidente de la Asociación, José Pedro Montesinos, y el restaurador Moisés Cruz. También ha estado presente la secretaria, Encarni Infantes, y ha cerrado el acto la alcaldesa, María Gómez.
Cinco restaurantes familiares —Silvino, Angelín, Los Infantes, El Buey y El Cruce— volverán a unirse en torno al producto que define la identidad gastronómica del municipio: la alcachofa de la Vega Baja. Cada jornada, uno de ellos será el encargado de desplegar un menú especial donde la hortaliza reina se transforma en entrante, guiso, crema, salsa o incluso postre, dialogando con carnes de caza, pescados, mariscos y recetas tradicionales reinterpretadas con técnica y experiencia.
Así, el lunes abrirá Silvino con propuestas como alcachofas con bonito en escabeche, judías estofadas con perdiz y alcachofas o paletillas de cabrito al horno; el martes será el turno de Angelín, que combinará las alcachofas con almejas, bacalao, gambas o rabo de toro; el miércoles Los Infantes apostará por la brasa, el solomillo con crema de alcachofas y la tradicional torrija; el jueves El Buey presentará elaboraciones como paté trufado de alcachofas, alubias con atún rojo o carrillera ibérica con puré de alcachofas y salsa PX; y el viernes cerrará El Cruce con alcachofas a la crema de foie, bacalao con crema de alcachofas y parmesano o un lingote de mousse de pistacho como broche final.
La alta demanda ha convertido esta semana gastronómica en un fenómeno que trasciende el calendario oficial. Tal y como ha explicado Moisés Cruz, las reservas se realizan prácticamente de un año para otro y muchos de los menús acaban repitiéndose durante todo el mes de marzo para dar respuesta a quienes no consiguen mesa en los días señalados. Cruz ha destacado que los inicios de esta muestra y de la Asociación se remontan a cuando “viajamos a Barcelona, José Pedro Montesinos y yo, para invitar al chef Santi Santamaría a convertirse en padrino del proyecto. Era la primera vez que el reconocido cocinero salía de su ciudad para acudir a un evento “tan pequeño y humilde”, un gesto que marcó un antes y un después. Han pasado 28 años desde entonces y 25 desde la primera muestra gastronómica. “Lo damos por hecho cada año, pero cuando miras atrás te das cuenta de todo lo que ha costado”, ha señalado, reivindicando el trabajo constante, las discusiones creativas en cocina y la ilusión intacta que sigue acompañando cada edición.
La alcaldesa ha subrayado que esta muestra forma ya parte inseparable de la historia de Almoradí y del atractivo turístico del municipio. Cinco empresas familiares que han sabido convertir la gastronomía en seña de identidad y motor económico. “Quien viene a Almoradí, viene a comer”, ha afirmado, invitando a vecinos y visitantes de toda la Vega Baja a sumarse a unas jornadas que rinden homenaje al producto estrella de la tierra.
Con el Congreso Nacional como antesala y la Muestra Gastronómica, Almoradí volverá a demostrar que la alcachofa no es solo un ingrediente, sino una seña de identidad que se transmite generación tras generación, plato a plato.






