San Miguel de Salinas conmemora el Viernes Santo con la Procesión del Santo Entierro

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La saeta al Crucificado y el solemne desfile de cofradías marcaron una noche de profundo recogimiento

La noche del Viernes Santo se desplegó en San Miguel de Salinas como un lienzo de silencio, emoción y fervor popular, con la celebración de la Procesión del Santo Entierro. Un cortejo que reunió a vecinos y visitantes en torno a uno de los momentos más intensos de su Semana Santa.

Desde el primer momento, el ambiente quedó impregnado de respeto y solemnidad, solo roto por el eco de los tambores y el acompasado caminar de los participantes. Uno de los momentos más conmovedores de la noche tuvo lugar frente a la puerta de la oficina de turismo, donde se elevó una saeta al Crucificado, por una voz muy vinculada a la Semana Santa sanmiguelera, que logró estremecer a todos los presentes.

El cortejo procesional estuvo compuesto por una rica representación de imágenes y agrupaciones que dieron forma a un relato vivo de la Pasión. En la primera parte desfilaron el Sudario, el Ecce Homo, la Verónica y el Nazareno, acompañados por el sonido profundo de los Tambores de la Virgen del Rosario y los Tambores de la Unión Musical, que marcaron el pulso de la noche.

En la segunda parte de la procesión, el paso del Crucificado centró buena parte de las miradas, seguida por la sobrecogedora escena de la Piedad, mientras que los Gastadores y los tambores de los Romanos con el Sepulcro aportaron una dimensión marcial y solemne al desfile. Cerrando el cortejo, participaron el cura, la Junta Mayor de Cofradías, las autoridades, la Centuria Romana, la imagen de  San Juan, la Virgen acompañada por damas de mantilla, y la Unión Musical, en una composición que reflejó la unión de todo un pueblo en torno a su tradición.

El recorrido transcurrió por lugares como la Plaza de la Libertad, la calle Galant Delgado o la calle 19 de abril, convertidas por un momento en un escenario de recogimiento colectivo, donde la luz tenue, el sonido de los tambores y el avanzar pausado de las imágenes crearon una atmósfera casi suspendida en el tiempo.

Así, San Miguel de Salinas volvió a demostrar que su Semana Santa es mucho más que una tradición: es una expresión viva de fe, identidad y emoción compartida, donde cada gesto y cada silencio hablan con la fuerza de lo eterno.

Puedes ver el vídeo de la Procesión del Santo Entierro de San Miguel de Salinas aquí: