Santa María Magdalena vuelve a postrarse ante el Cristo de la Agonía de Orihuela

Publicidad

90 años después, el paso recupera la concepción original de Francisco Salzillo, gracias a esta nueva talla, realizada por los hermanos Martínez Cava

Este domingo, el Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela ha acogido la presentación y bendición del nuevo paso del Cristo de la Agonía y Santa María Magdalena. 90 años después, este crucificado, salido de la excelsa gubia de Francisco Salzillo, vuelve a contar con esta talla femenina, recuperando así la concepción original del paso, tal y como lo realizó el escultor murciano.

La talla de Santa María Magdalena, realizada por los escultores Juan y Sebastián Martínez Cava, se erige ahora a los pies, en posición penitente, del Santísimo Cristo de la Agonía, obra maestra del reconocido escultor murciano Francisco Salzillo (1774). Esta nueva imagen femenina recupera la concepción original del paso, completando una escena que durante décadas había permanecido incompleta, tras la destrucción de la figura femenina original durante la Guerra Civil.

El acto contó con la presencia de Pepe Vegara, alcalde de Orihuela, quien destacó la importancia de esta restauración para el patrimonio cultural y religioso de la ciudad. «No hay ningún oriolano ni oriolana que no sienta la Semana Santa como algo propio», afirmó el alcalde. «Recuperar a Santa María Magdalena junto al Cristo de la Agonía es proteger nuestra tradición y cuidar lo que forma parte de cada uno de nosotros.»

En la ceremonia también estuvieron presentes miembros de la corporación municipal, directivos de la Mayordomía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, representantes de la OFS y otras personalidades relevantes de la sociedad oriolana.

Desde la Mayordomía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, han subrayado que «noventa años después, la escena vuelve a estar completa. Este no es solo un trabajo nuevo; es la recuperación de una historia que parecía perdida. Es un gesto de fidelidad a nuestra memoria y a nuestra Semana Santa. Gracias a los hermanos Juan y Sebastián Martínez Cava, por hacer posible este reencuentro.»

Por su parte, los autores de esta talla, Juan y Sebastián Martínez Cava expresaron su agradecimiento y dedicación al proyecto: «No podemos estar más agradecidos con la confianza depositada en nosotros para esta recuperación. La hemos afrontado con el mayor respeto y dedicación.» Un trabajo, han resaltado, que se ha llevado a cabo respetando, lo más fielmente posible, el paso original: «El resultado se ha basado en el estudio de documentos fotográficos que se conservan del calvario, tal y como lo concibió Salzillo. La talla (Santa María Magdalena) mide un metro veinte centímetros de pie, está esculpida en madera de cedro, con ojos de cristal realizados por nosotros mismos, dorada con oro fino y estofada. Además, hemos realizado el nuevo monte calvario para completar la escenografía del conjunto.»

Todos aquellos que quieran contemplar este paso, podrán hacerlo durante toda esta semana, en el Museo Diocesano de Arte Sacro, situado en la calle Mayor. El domingo 1 de marzo, la imagen, ya completa, volverá al Convento de San Francisco, acompañando a Nuestro Padre Jesús Nazareno en su procesión de regreso tras la Novena.

Con este gesto de recuperación, la Semana Santa oriolana comienza una nueva etapa, llena de esperanza y emoción por un futuro que, como dijo el alcalde Vegara, «nos recuerda lo que somos y de dónde venimos».