Con la lectura dramatizada del relato La catacumba nueva, de Arthur Conan Doyle, la asociación cultural continúa su programación del año 2026
El mes de enero, concretamente la presentación de su revista de invierno, significa para Ars Creatio el punto de partida de la programación del año entrante. En esta ocasión, como se sabe, se «adelantó» el acto de mantenedora de las fiestas del Casino, con su recreación sobre la inauguración del nuevo edificio (1896), tras el que además fue distinguida con el escudo de oro de la entidad anfitriona. Se prolongaba así, al cabo de un mes de representar Luces de bohemia, la intensa serie de actividades en un año tan especial para la asociación cultural como fue el vigésimo desde su fundación.
Seis días después, el viernes 23, a las 20 horas, vio la luz el número 81 de la revista digital, con el que Ars Creatio anuncia a sus seguidores los proyectos inmediatos. Al acto, celebrado en el Palacio de la Música, asistieron las concejales Concha Sala y Rosa Cañón. Lo presentó la presidente de la entidad, Josefina Nieto, mencionando los artículos —entre ellos, las noticias generadas por la asociación en el otoño anterior— que quedan a disposición de los lectores en la dirección habitual: https://arscreatio.com/revista/, y diciendo lo suficiente para suscitar el interés del lector sin destriparle su contenido.
La portada es obra del empresario, artista e investigador local Rafael Torres Montesinos, premiado en distintas disciplinas durante su trayectoria, y algunas de cuyas obras podemos contemplar en Torrevieja o en sus proximidades. El cuadro (una pareja encaminándose hacia una alambrada sobre un suelo nevado), primero de los cuatro que ha cedido para las entregas del año en curso, y según palabras de su propio autor, destaca el frío del invierno y el de la desesperación plasmada en la huida que muchos pueblos se ven obligados a emprender.
Precisamente en la sección de arte, María José González Vicedo escribe una semblanza de Sofonisba Anguissola, pintora nacida en Cremona en el siglo xvi que llegaría hasta la Corte española de Felipe ii. Maribel Navarro Mendoza y Manuel Sánchez Angulo, desde sus conocimientos universitarios, tratan sobre sendos puntos de vista de la biología: la importancia de las vacunas y el descubrimiento de que las medusas duermen. En los comentarios, Antonio Sala continúa con sus tribulaciones decaetarias, a la espera de que la RAE le haga un poco de caso. En el apartado de Historia, Mateo Marco Amorós ofrece la quinta entrega de su repaso glosado a la prensa comarcal de hace un siglo; y Fran Belmonte y Joan Pàmies recorren la genealogía de Josefina Manresa (esposa de Miguel Hernández), tras estudiar apellidos en archivos de varias localidades de la Vega Baja.
Jesucristo Riquelme y Clara Paterna publican la primera de tres partes de un detallado y documentado artículo sobre el esperpento de Valle-Inclán, con referencias a las representaciones de varios grupos de teatro españoles, entre ellas la más reciente de Ars Creatio. Muy destacado asimismo el trabajo de Francisco García Nieto sobre los peligros psicológicos que acarrean las citas telemáticas y la ansiedad que puede generar la búsqueda de los «me gusta». Esther Elkouss nos muestra la segunda parte de su viaje alrededor del mundo, haciéndonos partícipes de él. Completan las secciones la poesía de Eduardo Aranda, Modesto González Lucas, Miguel Aráez y varios autores torrevejenses; y los relatos de María Albertus (con Eduardo Aranda) y Alicia Jaime Pérez.
Al término de esta presentación, Josefina Nieto entregó un obsequio, como agradecimiento por su colaboración, al portadista de este año 2026, Rafael Torres Montesinos, presente en la sala.
Como acto central de la sesión, tuvo lugar la lectura dramatizada del cuento de Arthur Conan Doyle La catacumba nueva. En la estación de las noches largas y frías, donde el ánimo parece más sobrecogido, Ars Creatio dedicó la segunda sesión de «inviernos de terror» al famoso creador del detective Sherlock Holmes. Como homenaje a las antiguas emisiones radiofónicas, las voces de los actores, la música seleccionada y los efectos oportunos llevaron al público hacia el ambiente de suspense y tensión más allá de la palabra escrita. Muy interesantes enseñanzas se extraen de este relato, en el que los papeles protagonistas dan un giro hasta convertirse cada uno en lo que no parecía. O, dicho más llanamente: nunca hay que fiarse ni despreciar a nadie, ni en esta época ni en ninguna otra. Evitaremos sorpresas desagradables.






