El grupo municipal denuncia que el Ayuntamiento acumula casi 50 millones en remanentes mientras no se ha ejecutado ni el 50% de las inversiones previstas, pese a estar pagando intereses por esas inversiones
El pasado 31 de octubre de 2024, el Ayuntamiento de Orihuela anunciaba la formalización de préstamos por valor de 41 millones de euros destinados a impulsar proyectos de infraestructuras, patrimonio, grandes actuaciones y mejoras en servicios públicos.
Sin embargo, la realidad ha demostrado ser muy distinta a la propaganda del equipo de gobierno.
En junio de 2025 se dio cuenta del cierre del ejercicio de 2024, que PP y Vox intentaron vender como un “superávit”. Pero ese dato no refleja una buena gestión económica, sino todo lo contrario: evidencia que millones de euros se han quedado sin ejecutar, es decir, que no se han realizado inversiones comprometidas ni se ha dado respuesta a las necesidades reales de Orihuela.
Una situación que se confirmó en diciembre de 2025, cuando se constató que, de los dos presupuestos aprobados con cerca de 44 millones de euros en inversiones, solo se han ejecutado 19,5 millones. Esto supone menos del 50% de lo previsto.
Desde Cambiemos Orihuela vuelven a denunciar que esta gestión está generando un doble perjuicio para la ciudadanía. Por un lado, el municipio pierde oportunidades de mejora al no ejecutarse proyectos fundamentales. Por otro, las arcas municipales están asumiendo el coste financiero de unos préstamos cuyos recursos no se están traduciendo en beneficios reales para la población.
En este contexto, el grupo municipalista ha registrado una pregunta para el próximo pleno municipal con el objetivo de conocer cuánto está costando a la ciudadanía la (no) gestión del Partido Popular y Vox durante esta legislatura, así como el importe total de los intereses que ya se han pagado por estos préstamos.
Porque la realidad es clara: Orihuela está más paralizada que nunca, con su patrimonio cada vez más deteriorado y con un sistema de recogida de residuos que no funciona y unos servicios públicos cada vez más deficientes. Y mientras tanto, la ciudadanía paga más sin ver ningún resultado.





