Educar a través de los cuentos: la mirada de María del Carmen Giménez Guillén

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La maestra oriolana que convierte la literatura infantil en una herramienta para entender la vida

María del Carmen Giménez Guillén (Orihuela, 1988) es maestra y una apasionada de la enseñanza, la lectura y la escritura. A lo largo de su trayectoria ha combinado su vocación educativa con la creación literaria y el desarrollo de materiales didácticos.

“Soy maestra y desde muy chiquitita me ha apasionado el mundo de la literatura”, explica. Esa vocación temprana la llevó a publicar sus primeros textos con ayuda de sus profesores y a destacar en certámenes literarios: “participé y gané dos años consecutivos el primer premio del concurso de narración corta de Beniel”.

Su salto al mundo editorial llegó con su primer libro, ¿Quién teme al lobo feroz?, una obra que marcó un antes y un después en su vida. “Fue como un punto de inflexión… sentí la necesidad de canalizar todo lo que yo sabía y lo que sentía”, afirma. La publicación supuso “un sueño hecho realidad” tras superar el proceso editorial.

Ahora presenta su segunda obra, Las manos de mamá, un proyecto más personal y emocional. “Surge a raíz de que una de mis mejores amigas sufrió una pérdida muy importante”, cuenta. Esa experiencia la llevó a reflexionar sobre la memoria y el legado emocional: “empecé a pensar en qué recuerdo me gustaría que tuvieran mis hijos de mí”.

El libro narra la historia de Celeste, una niña de siete años que afronta la pérdida de su madre con el apoyo de su entorno. “Refleja el fuerte vínculo que tienen Celeste y su madre y cómo, con ayuda de su red de apoyo, es capaz de afrontar la pérdida desde un enfoque esperanzador”, explica la autora.

A diferencia de su primera obra, centrada en el acoso escolar, esta nueva historia aborda el duelo y el amor incondicional. Sin embargo, ambas comparten un mismo propósito: servir de guía emocional. “Son cuentos que no solo transmiten una historia y unos valores, sino que intentan dar una guía para identificar situaciones que normalmente no se suelen hablar”.

El mensaje principal de Las manos de mamá es claro y universal: “que perdieran el miedo a decirse te quiero”. La autora insiste en la importancia de valorar el presente y fortalecer los vínculos familiares: “hoy sabemos que tenemos al lado la persona que queremos, pero probablemente mañana no sabemos si estará”.

Además, la obra destaca por un elemento diferencial: está completamente ilustrada por la propia autora. “No solo lo he escrito yo, sino que también lo he ilustrado a mano”, señala. El uso de lápices de colores aporta cercanía y autenticidad: “es una manera de acercarlas a los más pequeños porque también es su modo de crear”.

El libro ya está disponible en la web de la editorial y pronto llegará a otras plataformas. Mientras tanto, la autora continúa acercando su obra al público a través de presentaciones, como la que se celebrará este viernes en la biblioteca María Moliner de Orihuela.

Con su trabajo, María del Carmen Giménez Guillén demuestra que la literatura infantil puede ser mucho más que entretenimiento: una herramienta para educar, acompañar y sanar emociones desde la infancia.