El Colegio Diocesano Santo Domingo de Orihuela acogerá el estreno de ‘El Sueño de Loazes’, la nueva obra sinfónica del compositor Francisco Jorge Mora García

Publicidad

El programa del concierto se completará con la interpretación de diversas obras del propio Francisco Jorge Mora García, que permitirán al público contextualizar su lenguaje musical

El próximo 9 de mayo a las 20:00 horas, el histórico claustro de la Universidad del Colegio Diocesano Santo Domingo será el escenario del estreno absoluto de «El Sueño de Loazes», una obra para banda sinfónica compuesta por Francisco Jorge Mora García.

La interpretación correrá a cargo de la banda sinfónica de la Unión Musical de Almoradí, bajo la dirección de Leonardo Martínez Cayuelas, quien estará al frente de este estreno tan significativo para la vida cultural de la Vega Baja.

La pieza, concebida como una suite sinfónica, se presenta como una profunda aventura interior que narra el anhelo de un hombre por fundar en su tierra una institución educativa de máximo nivel. A través de esta obra, Mora rinde homenaje a Fernando de Loazes, figura clave en la historia de Orihuela y de toda la comarca alicantina.

Además, el estreno adquiere un carácter especialmente simbólico al celebrarse en el propio Colegio Diocesano Santo Domingo, institución en la que el compositor ejerce como profesor de música desde hace casi 25 años. Desde esta institución educativa, siempre al lado de la cultura, se ha enarbolado este proyecto, reafirmando su compromiso constante con la promoción cultural y el legado histórico de la ciudad de Orihuela.

El programa del concierto se completará con la interpretación de diversas obras del propio Francisco Jorge Mora García, que permitirán al público contextualizar su lenguaje musical. Entre ellas destaca la suite Armengola, una pieza que el compositor brindó hace años al patrimonio musical de la ciudad de Orihuela.

El Sueño de Loazes traza un recorrido musical por la vida del ilustre fundador. La obra comienza evocando su etapa de formación en Italia, concretamente en Bolonia, donde entró en contacto con el espíritu del Renacimiento. Desde ahí, la música evoluciona hacia su regreso a Orihuela y el impulso de uno de los proyectos más ambiciosos del sureste español: la fundación del Colegio Santo Domingo, germen de la antigua Universidad Pontificia de Orihuela.

El discurso musical adquiere un carácter casi épico al describir el proceso de construcción del edificio, con pasajes que recrean los sonidos de canteros y herreros, así como la tensión constante entre la esperanza y las dificultades del proyecto. Un momento especialmente íntimo refleja la enfermedad de Loazes, el cual no pudo ver acabado su proyecto, antes de desembocar en una conclusión solemne y luminosa que simboliza la consagración de la importante institución educativa que continúa en nuestros días.

Con esta obra, Mora no solo destaca la figura de Loazes, sino que subraya la vigencia de su legado: el sueño de una educación al servicio de la sociedad y de los valores trascendentes, un ideal que, siglos después, continúa vivo.