Fundada en 1940, el Ecce-Homo participa cada año en las procesiones de Martes Santo y Viernes Santo
Las calles de Orihuela volvieron a impregnarse de recogimiento y devoción durante la noche del Martes Santo con la salida procesional de la Cofradía del Ecce-Homo
El recorrido comenzó con la Convocatoria, cuyos redobles de tambor anunciaron el inicio del cortejo. Tras ella, hizo su aparición el grupo infantil de la cofradía, una de las estampas más entrañables y características de esta celebración, que simboliza la continuidad generacional de la tradición.
Fundada en 1940, el Ecce-Homo participa cada año en las procesiones de Martes Santo y Viernes Santo. Actualmente, cuenta con tres destacados pasos que forman parte esencial de su identidad. Entre ellos sobresale el Ecce-Homo, una obra de gran valor artístico realizada en 1777 por el reconocido escultor barroco Francisco Salzillo. Junto a él, desfila el paso de La Sentencia, creado en 1965 por Víctor de los Ríos sobre un trono de plata diseñado por Manuel Orrico. Completa el conjunto la Cruz Penitencial, también elaborada en plata por Orrico en 1953.
La vestimenta de los cofrades mantiene una estética sobria y reconocible: capirote y capa de color púrpura combinados con túnica negra, creando una imagen de gran fuerza visual durante el desfile.
El acompañamiento musical es otro de los elementos destacados de la procesión, con piezas compuestas por autores como Manuel Moya Pomares, Emilio Cebrián o Roberto Pertegal, además de los característicos toques de tambor que aportan intensidad y ritmo al recorrido.
Uno de los momentos más esperados de la noche fue la aparición de la Guardia Pretoriana, encabezada por su figura principal, el Pretor XX, Cayetano López Soler. Su desfile, seguido por el estruendo de los tambores, puso el broche final a la procesión, acompañados por la Unión Lírica Orcelitana, que añadió el cierre musical a una jornada cargada de emoción y tradición.
Puedes ver la procesión de la Cofradía del Ecce-Homo aquí:






