Las AMPAS y AFAS del municipio rechazan la politización de sus denuncias y reclaman condiciones dignas, seguras y planificadas en los centros escolares públicos
Tras el artículo de opinión del concejal Vicente Pina, las AMPAS y AFAS de los centros educativos del municipio de Orihuela consideran necesario aclarar algunos aspectos.
Una vez más, el edil intenta, a juicio de las asociaciones firmantes, desviar la atención recurriendo al ataque político para evitar asumir sus responsabilidades como gestor público del área de Educación. Excusatio non petita, acusatio manifesta.
El problema no es quién denuncia, sino lo denunciado. Las familias, los equipos directivos y las AMPAS y AFAS no inventan desperfectos. Las goteras, los baños inutilizados, las calderas averiadas, la ausencia de suministro de gas y los ascensores sin reparar no son opiniones políticas, sino hechos perfectamente constatables que afectan a miles de estudiantes en Orihuela.
También conviene recordar que las familias envían a sus hijos e hijas todos los días a los centros educativos y que algunos de ellos no han pasado la OCA (Organismo de Control Autorizado) eléctrica pertinente desde hace años, en algunos casos hasta desde hace doce años.
¿Es esto una politización de las familias? Las AMPAS y AFAS consideran que no. Las familias son perfectamente capaces de ser objetivas y de observar que la gestión de los centros educativos es claramente mejorable.
Siete años sin contrato de gas no pueden considerarse un olvido casual. Que haya sido necesaria una denuncia pública para comenzar a intentar regularizar una situación tan grave demuestra, según las asociaciones, una inacción acumulada. Resolver ahora un problema ignorado durante tanto tiempo no constituye un mérito político, sino el cumplimiento mínimo de una obligación.
Culpar al pasado no arregla el presente. La ciudadanía lleva más de dos años escuchando la misma justificación: la responsabilidad siempre recae en quienes gobernaron antes. Los errores de gestiones anteriores no pueden servir de excusa para perpetuar situaciones que hoy siguen sin resolverse. Mientras tanto, el alumnado continúa recibiendo clases en centros deteriorados y los equipos directivos se ven obligados a gestionar emergencias cotidianas sin el apoyo suficiente. Las familias esperan legítimamente que los niños y niñas de Orihuela dispongan de condiciones educativas dignas, seguras y adecuadas, con independencia de quién gobernara en el pasado. La responsabilidad actual es actuar, corregir y garantizar que estas carencias no se mantengan en el tiempo.
La educación pública no es un campo de batalla, sino una obligación legal. Las familias no están utilizando la educación con fines políticos y cualquier crítica no constituye un ataque personal. La crítica es legítima, necesaria y forma parte de la rendición de cuentas propia de un ayuntamiento democrático. A las AMPAS y AFAS únicamente les importa que, de una vez por todas, alguno de los partidos políticos del Ayuntamiento ponga solución a los problemas de gestión y mantenimiento de los centros.
Cada mejora que ahora se promete llega tarde, se anuncia sin un calendario cerrado y suele ser fruto de la insistencia de familias, docentes y oposición. Lo que las familias exigen es planificación, presupuesto y anticipación, no improvisación constante.
Las asociaciones no buscan la confrontación, sino que los niños y niñas de Orihuela estudien en condiciones dignas. Si el concejal interpreta las denuncias como un ataque personal, consideran que demuestra haber perdido la perspectiva de su cargo. La ciudadanía necesita hechos verificables, no declaraciones autocomplacientes.
En cualquier caso, recuerdan que no debe olvidarse la responsabilidad del alcalde, como titular de la Concejalía de Recursos Económicos, ni la del concejal de Infraestructuras. Ambos están implicados de manera directa en este asunto: el primero, aumentando por vía de urgencia la partida presupuestaria destinada al mantenimiento de los centros escolares; y el segundo, enviando brigadas a los centros educativos para atender las tareas de mantenimiento.
Las AMPAS y AFAS afirman que continuarán fiscalizando, informando y reclamando lo que corresponde a los hijos e hijas de las familias por derecho: una educación pública segura, mantenida y gestionada con rigor.
No importa cuán profundo sea el pozo, concluyen, sino que se adopten las medidas necesarias para salir de él.
Firman:
AFA CEIP Miguel Hernández (Orihuela)
AFA CEIP Playas de Orihuela (Orihuela Costa)
AFA CEIP Los Dolses (Orihuela Costa)
AMPA CEIP Andrés Manjón (Orihuela)
AMPA CEIP Fernando Loaces (Orihuela)
AMPA CEIP Josefina Manresa (Orihuela)
AMPA CEIP Virgen de los Desamparados (Los Desamparados)
AMPA CEIP Virgen de la Puerta (Orihuela)
AMPA CEIP Rincón de Bonanza (Raiguero de Bonanza)
AFA CEIP Nuestra Señora de Monserrate (Molins)
AMPA CEIP Nuestra Señora del Pilar (La Campaneta)
APA CEIP San Bartolomé (San Bartolomé)






