En esta nueva fase de su trabajo, desarrollada en Reino Unido, el equipo consiguió proteger moléculas de interés, como las llamadas antiquorum sensing
Trece días después del acto como mantenedora de las fiestas de invierno 2026 del Casino, que concluyó con la concesión del escudo de oro, Ars Creatio volvió a participar con la organización de una conferencia científica. Con la asistencia de los concejales José Antonio Quesada, Sandra Sánchez, Bárbara Soler y Salvador Ruso, y la presentación de Antonio Sala, vicepresidente de la asociación cultural, la sesión comenzó a las 19 horas del sábado 30 de enero, en el salón principal de la entidad anfitriona.
Conferencia: María del Mar Collado González
La doctora María del Mar Collado, investigadora Ramón y Cajal de la Universidad de Murcia, dictó su conferencia «Biopolímeros al servicio de la salud: nuevas formas de crear medicamentos usando productos del mar». El tamaño de las partículas de los medicamentos es importante para su administración adecuada. En sus investigaciones sobre los sistemas de liberación de fármacos, la ponente se ha centrado en el quitosano, biopolímero procedente de la quitina (polisacárido presente, entre otros, en el exoesqueleto de los artrópodos) que, por tener carga positiva, interacciona con las membranas celulares. Los científicos prepararon sistemas de liberación de fármacos, compuestos de nanopartículas de oro y el citado quitosano, que mantenían un pequeño tamaño aunque se alteraran algunas condiciones externas. En consecuencia, mostraban ser biocompatibles y podían entrar en las células.
En esta nueva fase de su trabajo, desarrollada en Reino Unido, el equipo consiguió proteger moléculas de interés, como las llamadas antiquorum sensing (evitan la comunicación bacteriana). En la ruta transmucosa (a través del moco) se liberan fármacos sin necesidad de que sean inyectados. María del Mar Collado dedicó el siguiente capítulo de su conferencia a una sustancia de la que no se suele hablar: el moco que producimos constantemente, y que tan importante es para la lubricación del organismo, siempre que se mantenga en cantidades equilibradas (el sistema digestivo suele producir entre uno y dos litros diarios). Lejos de ser una «basura», el moco es una mezcla diseñada para protegernos, y que, como todo nuestro organismo, ha mejorado desde hace millones de años.
El quitosano interactúa con la mucina, glicoproteína mayoritaria del moco. Las mucinas, distribuidas por todo el cuerpo (sistema respiratorio, ojos, sistema digestivo, cuello uterino), son las proteínas que forman la red protectora, un gel que todo lo atrapa. Cumplen diversas funciones, como la de barrera física (escudo protector), trampa pegajosa (captura microbios), colaborador con el sistema inmune y lubricante (para tragar y respirar). La fibrosis quística, enfermedad para la que aún no se ha encontrado cura, se caracteriza por un moco demasiado espeso y pegajoso que cuesta expulsar y aumenta las infecciones respiratorias. Por el contrario, su escasez provoca sequedad de ojos y boca, con molestias y dificultades para comer, o daños en el intestino.
La conferencia concluyó con el aspecto relacionado con la acuicultura. Los peces son un buen sistema para estudiar por sus similitudes con los humanos: llevan una capa de moco sobre la piel sin la cual no podrían vivir. Sus mucinas retienen agua (hidratación), arrastran patógenos y proporcionan viscosidad y elasticidad en sus movimientos. Gracias a ellas, los peces ahorran energía al nadar, los patógenos no se adhieren a su piel y reducen la fricción con el agua, además de formar una barrera frente a sustancias tóxicas. El desarrollo de tratamientos transmucosos evitaría la necesidad de manipular e inyectar a los peces cuando son vacunados, eliminando así el riesgo de dicho proceso, en el que sufren mucho estrés.
Finalmente, María del Mar Collado respondió preguntas de los asistentes. La Asociación Cultural Ars Creatio le agradeció su colaboración en las fiestas de invierno, que en esta edición han incluido la interesantísima novedad de una conferencia científica. Reanudará su trabajo en Reino Unido, con el objetivo de que los medicamentos nos sean suministrados por medios menos traumáticos.
María del Mar Collado González
Se licenció en Biología en la Universidad de Murcia, donde también cursó un máster en Biología Molecular y Biotecnología y, más tarde, se doctoró en el Departamento de Química Física. Durante esa etapa disfrutó de una estancia en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Coímbra (Portugal) gracias a una ayuda competitiva para jóvenes investigadores. En 2018 se incorporó al grupo de Biopolímeros de la School of Food Science and Nutrition de la Universidad de Leeds (Reino Unido), respaldada por una codiciada beca postdoctoral de la Fundación Séneca que ofrece la Región de Murcia. En 2021 regresó a Murcia para unirse al grupo de Inmunobiología para la Acuicultura, del departamento de Biología Celular e Histología de la Universidad de dicha ciudad, esta vez con un contrato Marie Curie, y más tarde obtuvo un contrato Ramón y Cajal, concedido a investigadores destacados que han estado en el extranjero para que consoliden su línea de investigación en España. En 2023 consiguió un proyecto de la Fundación Séneca en la convocatoria «Jóvenes líderes en investigación» y, en 2025, otro de la citada fundación en la convocatoria «Grupos de excelencia».
A nivel científico, su línea central gira en torno a la aplicación de biopolímeros para la liberación controlada de fármacos, y actualmente desarrolla tres líneas de investigación en este tema, entre los que se incluyen el desarrollo de complejos con microARNs para el tratamiento del glioblastoma y el desarrollo de tratamientos mucosos de aplicación en acuicultura. Ha participado en más de cincuenta congresos científicos (incluyendo charlas invitadas en foros internacionales de referencia) y es evaluadora de proyectos y artículos de revistas científicas especializadas.







