Por Mateo Marco Amorós
Hace unas semanas, en el Teatro Circo de Orihuela tuvo lugar la entrega de los premios Fortius a personas y entidades oriolanas que destacaron el pasado año en el deporte. Permítaseme la arrogancia de comentar que mi hija Carmen Marco Mora, atleta, fue reconocida como «Mejor deportista del año». Al margen de todo orgullo paterno, si traigo el hecho es por dos motivos. Uno, por recordar el reconocimiento que Carmen quiso para Esteban Ortuño, por la gesta de pedalear desde Atenas hasta Orihuela reivindicando la Ciudad Deportiva. Reconocimiento grabado en vídeo porque Carmen no pudo estar en la gala. Razón por la que delegó en mí para que recogiera el premio. Aquí el otro motivo: el de recordar mis palabras en el acto a petición de quienes me las han solicitado.
Y más o menos dije que como padre no estaría mal premiar también a los padres, padres y madres. Por aquello del tráeme… llévame… el próximo sábado tenemos que ir a… Minucia frente al esfuerzo de los deportistas compaginando estudios y deporte o trabajo, familia y deporte. También manifesté, en nombre de Carmen, nuestro agradecimiento siempre a las Escuelas Deportivas Municipales. A todo el personal responsable (monitores, monitoras, equipo administrativo, Concejalía…). Agradecimiento que en nuestro caso era un reconocimiento impagable a Lola Sánchez Noales, referente de dichas escuelas.
También, felicitando a todos los galardonados, quisimos nuestra particular gratitud para los medios de comunicación, muy bien representados en el Fortius 2025 por Francisco Pertusa Lloret. Porque bien saben ellos que sin su voz –sin su altavoz– ciertos deportes como el Atletismo pasarían desapercibidos. Finalmente, que siendo día de agradecimientos también lo era de reivindicación, recordando que quienes me conocen me han escuchado bromear diciendo que viendo el devenir de la Ciudad Deportiva quisiera morirme cuando estuviera hecha.
Broma. Pero que sufriendo más de un cuarto de siglo el retraso, estaba tentado de decirlo en serio. Mas confiando en que –sin mediar elecciones– los responsables de que la Ciudad Deportiva sea me hagan arrepentirme de mi disparate; y la disfrute, la disfrutemos pronto muchos años. Todo esto más o menos dije.






