La nueva imagen, obra de los hermanos Martínez Cava, desfila por primera vez en la Semana Santa oriolana
La tarde del Miércoles Santo se vistió de fervor y recogimiento en las calles de Orihuela, con una de las procesiones más tradicionales de su Semana Santa: la Procesión de la Mayordomía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Con el Rabaloche como escenario principal, miles de nazarenos tomaron parte del cortejo, confirmando la popularidad de esta procesión, que se mantiene intacta año tras año.
Entre las novedades más importantes, sobresale la nueva imagen de Santa María Magdalena, obra de los escultores Juan y Sebastián Martínez Cava. La figura, que se presenta en posición penitente y de rostro suplicante, se erige a los pies del Cristo de la Agonía, completando la escena que, durante décadas, había permanecido incompleta, debido a la destrucción de la talla original durante la Guerra Civil.
Santa María Magdalena viene a restaurar el equilibrio perdido en el paso, haciendo justicia a la concepción inicial del mismo que hizo Francisco Salzillo. La escultura es un reflejo de la maestría de los artistas Martínez Cava, quienes han logrado plasmar la intensidad emocional de la escena con una delicadeza exquisita, convirtiendo la imagen en una pieza central que ahora acompaña al venerado Cristo de la Agonía (1774), una de las joyas del arte neoclásico mediterráneo.
Más allá de lo novedoso, el cortejo se mantuvo fiel a su estilo, y su procesión presentó su estructura tradicional, conformada por los tres pasos de la Mayordomía. Primero pudo verse el paso de La Dolorosa y San Juan (realizados por José Sánchez Lozano en 1944 y 1952, respectivamente). Dos imágenes que reflejan la devoción y la tristeza, de la Madre y del discípulo amado.
Posteriormente, y portado por mujeres, se pudo ver el paso del Cristo de la Agonía y Santa María Magdalena. Un conjunto cuya hermosa simetría transmite la dramática tensión de la crucifixión, en los momentos previos a la expiración.
Nuestro Padre Jesús Nazareno, santo y seña de la fe oriolana, puso el broche de oro a la procesión. La imagen, salida de la gubia de José Sánchez Lozano (1941), vino precedido por la Sociedad Compañía de Armaos, que con sus uniformes de época y su presencia solemne, le dieron un toque único al cortejo.
A lo largo del recorrido, el respeto imperaba en todo momento, desde su salida hasta su llegada al Santuario de Nuestra Señora de Monserrate. La afluencia multitudinaria de los asistentes fue un reflejo del sentimiento colectivo de los oriolanos hacia sus imágenes, y, especialmente, hacia Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocido cariñosamente como El Abuelo, el protector al que miles de devotos le piden y agradecen por sus promesas cumplidas.
La procesión fue una verdadera celebración de la identidad propia de la Semana Santa de Orihuela, un evento que trasciende lo religioso y se convierte en una manifestación cultural única, en la que el fervor se entrelaza con la historia y el arte. Como cada año, la procesión dejó una huella imborrable en todos los presentes, consolidándose como una de las más queridas y esperadas de la ciudad.
Puedes ver el vídeo de la procesión de la Mayordomía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Orihuela aquí:






