Animalia Protección Animal denuncia que la medida se presenta como novedad pese a llevar más de 14 años aplicándose y en medio de una presión pública reciente
La asociación Animalia Protección Animal ha reaccionado al reciente anuncio del Ayuntamiento de Guardamar del Segura, sobre la puesta en marcha de adopciones de gatos en el albergue municipal, una iniciativa que el consistorio presenta como un avance en materia de bienestar animal.
Según el comunicado difundido por la entidad, esta medida no constituye ninguna novedad, ya que la propia asociación lleva más de 14 años gestionando adopciones, con un balance de más de 1.000 animales reubicados en hogares, sin el respaldo institucional ni la visibilidad mediática que ahora acompaña al anuncio municipal.
Desde Animalia aseguran que el anuncio supone un “reconocimiento tardío” de una práctica que ya estaba consolidada y funcionando eficazmente, cuestionando que se presente como un logro reciente. En este sentido, subrayan que el objetivo siempre ha sido el bienestar de los animales, algo que consideran que ya se venía garantizando desde el tejido asociativo.
La organización también pone el foco en lo que califica como irregularidades recientes en los procesos de adopción, mencionando el caso de nueve adoptantes previamente aprobados cuyos trámites quedaron interrumpidos por la aparición de una “misteriosa bacteria”, situación que, según denuncian, no ha sido suficientemente aclarada.
Asimismo, el comunicado vincula este anuncio con el contexto de las últimas semanas, marcadas por denuncias públicas, presión en redes sociales y la exigencia del cumplimiento de la Ley 7/2023 de bienestar animal, factores que, a su juicio, habrían precipitado la reacción institucional.
Animalia concluye reclamando que no se “reescriba la historia”, insistiendo en que las adopciones no son una innovación reciente, sino una realidad previamente existente que, según apuntan, dejó de recibir apoyo en determinados momentos.
Mientras tanto, recuerdan, los animales continúan esperando cuidados adecuados, responsabilidad institucional y oportunidades reales de adopción, al margen del debate político o comunicativo.



