El Consell pedirá al Ministerio una reducción superior al 30% del IRPF para los agricultores por el descenso de rendimientos en 2015

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alcachofa campo

Según los datos recopilados a través de las diferentes organizaciones agrarias de la Comunidad, el año pasado la sequía y las altas temperaturas afectaron a la productividad en numerosos cultivos, entre los que destacan los cítricos por su extensión y peso económico

La Conselleria pedirá al ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente una reducción superior al 30% de los módulos del IRPF para los agricultores que han visto descender sus rendimientos en 2015 como consecuencia de fenómenos meteorológicos adversos.

Según los datos recopilados a través de las diferentes organizaciones agrarias de la Comunidad, el año pasado la sequía y las altas temperaturas afectaron a la productividad en numerosos cultivos, entre los que destacan los cítricos por su extensión y peso económico.

Este informe se enviará al Ministerio al que se solicitará una rebaja fiscal proporcional al descenso de rendimientos experimentado en las explotaciones. Se trata de una propuesta conjunta con el sector, fundamentada en datos oficiales. El informe recoge unas afecciones superiores al 20% y al 30%, en función del cultivo, del término municipal y del fenómeno meteorológico concurrente.

En enero, las heladas provocaron daños en la alcachofa de Castellón y el viento y el rocío afectaron a la cebolla en Valencia. Además, las fuertes rachas de viento registradas en Valencia malograron parte del cultivo de la alcachofa en Valencia, así como la producción de cítricos.

En febrero, las heladas afectaron a los cítricos en toda la Comunidad, la alcachofa, habas verdes, patata y aguacate y níspero en Alicante, el aguacate, albaricoque, ciruela, melocotón, almendra y alcachofa en Valencia. En marzo, las heladas afectaron al almendro de Castellón.

Por contra, en mayo las altas temperaturas incidieron de modo generalizado en la cosecha de agrios de la fruta que estaba en el árbol y en la floración y cuajado de la próxima cosecha.

De junio a septiembre se produjeron episodios localizados de granizo que afectaron a la producción de numerosas hortalizas, así como a frutales no cítricos y cítricos, olivar y viñedo. En el mes de junio fue destacable el calor generalizado.

En octubre, las lluvias provocaron daños en el granado en Alicante. En noviembre y diciembre, las altas temperaturas y la ausencia de precipitaciones incrementaron el consumo de agua de riego con respecto a los valores normales en Alicante y Valencia. En términos económicos se estima una pérdida en este trimestre por este motivo de 6,36 millones de euros. 

 

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