La Torrevieja de finales del siglo xix fue recordada por la asociación cultural
El sábado 17 de enero, a las 20 horas, la Sociedad Cultural Casino revivió el día en que se inauguró su nuevo edificio, que con las sucesivas reformas ha llegado hasta nuestros días 130 años después. La recreación se organizó con motivo del nombramiento, por la citada entidad, de la Asociación Cultural Ars Creatio como mantenedora de las fiestas de invierno del año recién comenzado. Habitualmente, este acto tenía lugar antes del periodo navideño, si bien en esta edición se ha trasladado unas semanas. Asistieron el alcalde de la ciudad, Eduardo Dolón, los concejales José Antonio Quesada, Concha Sala, Inma Montesinos y María José Ruiz, la Corte salinera con la reina, Daniela Daiana Gómez Navarro, y sus damas, Míriam Córdoba Prades y Sara Toribio Sánchez, así como representantes de distintas asociaciones torrevejenses. Presentó Francisco Reyes Prieto y contó con las palabras de Miguel Albentosa, presidente de la entidad anfitriona, que abrió estas fiestas de invierno, y de Josefina Nieto, de la mantenedora, que recordó la distinción recibida por el Casino en 2014, de manos de su entonces presidente, Ramón Torregrosa.
Como corresponde a cualquier acto que desarrolla Ars Creatio, quedó reflejado su sello particular, al recoger un lugar o un momento determinado de la historia local para llevarnos a los personajes y las situaciones que por entonces acontecían en nuestra villa. En esta ocasión, las primeras horas con las puertas abiertas al público del reformado edificio que albergó, en el mismo lugar de su fundación, a la Sociedad Casino de Torrevieja. Fueron remembrados nombres impresos en libros o en fotografías, como los del maestro Antonio Gil Lucco y su hija Josefa Gil Vallejos, el también pianista Manuel Capellín y el a la sazón presidente Francisco Bianqui, entre otros valedores en las delicadas vicisitudes de la entidad. Jugando con fechas y sucedidos, hubo además varios guiños al público en esta actividad con la que Ars Creatio ha comenzado su programa del año 2026.
Por tal motivo, aprovecha estas líneas para transmitir su agradecimiento, ahora públicamente, a los actuantes en la parte artística: los pianistas Aurelio Martínez López y Miya Radchenko y el cantante Antonio Martínez Prieto, sin cuya participación —no por tópico menos cierto— no habría sido posible esta recreación.
La noche depararía aún más sorpresas, sobre todo para los miembros de la asociación cultural. Después de La bella Lola, propina que el «maestro Capellín» y el cantante «Mario Barón» ofrecieron al público —que éste acompañó a coro y, como es preceptivo, ondeando algunos pañuelos—, Miguel Albentosa anunció que la entidad que preside concedía su escudo de oro a Ars Creatio. Tras serle impuesto por su anfitrión, Josefina Nieto retomó el micrófono para expresar el agradecimiento en nombre de sus compañeros de directiva —que habrán de turnarse para lucirlo individualmente— y firmó a continuación en el libro de honor del Casino. Terminó el acto con la intervención del alcalde, Eduardo Dolón, que subrayó la labor de la asociación premiada en pro de la historia y la cultura torrevejenses.
El ambiente emotivo, la intimidad local y la camaradería reinante desembocaron en el buen humor final entre socios, actuantes y autoridades, que compartieron un ágape en el piso superior. Ars Creatio volvió a reproducir una de las entrañables fotografías de la historia de Torrevieja, con protagonistas que, gracias a sesiones como ésta, se convierten en algo más que un recuerdo o una referencia bibliográfica. Quede constancia asimismo de las palabras escritas por Josefina Nieto: «Deseando que el Casino siga siendo siempre faro de cultura y foco de convivencia de este nuestro pueblo de Torrevieja. Torrevieja, a 17 de enero de 2026».






