Entrevista digital a la Concejala de Medio Ambiente de Orihuela, Noelia Grao sobre el proyecto Refluye Mi Río

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“La restauración del río Segura en Orihuela es una inversión en naturaleza, seguridad y futuro”

El proyecto Refluye Mi Río finaliza este mes marzo. ¿Qué balance hace tras estos meses de trabajo?

El balance es muy positivo y, sobre todo, muy satisfactorio. Hemos actuado en distintos sotos y tramos de ribera del río Segura eliminando especies exóticas invasoras, retirando residuos acumulados durante años y recuperando vegetación autóctona propia del bosque de ribera.

Hoy podemos decir que el río a su paso por Orihuela está más naturalizado, con mayor biodiversidad y mejor preparado frente a episodios de inundación. Pero, además, hemos conseguido algo igual de importante: volver a situar el río en el centro de la conversación pública.

¿Cuál era la situación de partida cuando se diseñó el proyecto?

Nos encontramos con espacios degradados, colonizados por cañaverales extensivos de Arundo donax y otras invasoras que habían desplazado a la vegetación autóctona. También había acumulación de residuos en algunos sotos, lo que impedía su uso ciudadano y afectaba a la calidad ambiental.

El río no estaba muerto, pero sí necesitaba una intervención decidida para recuperar su funcionalidad ecológica. El proyecto nace precisamente de esa necesidad de actuar con criterios técnicos y visión de futuro.

¿Qué diferencia a Refluye Mi Río de una actuación puntual de limpieza?

La diferencia es el enfoque. No se trata de limpiar y ya está. Se trata de restaurar un ecosistema fluvial.

Hemos trabajado con eliminación controlada de invasoras, revegetación con especies autóctonas y creación de claros que favorecen la biodiversidad. Cada intervención ha sido pensada para actuar lo justo y necesario, dejando que la naturaleza recupere su dinámica.

Eso es restauración ecológica, no mantenimiento superficial.

El proyecto también tiene una vertiente social importante. ¿Por qué era necesario incorporar participación ciudadana?

Porque el río no es solo un espacio natural, es un espacio social. Queríamos escuchar a vecinos, asociaciones, técnicos municipales y representantes políticos. De ahí surgieron talleres participativos, jornadas interdepartamentales y mesas sectoriales que culminaron en una Carta de Recomendaciones.

Si la ciudadanía no siente el río como propio, cualquier intervención se queda a medias. La restauración física debía ir acompañada de una restauración del vínculo emocional con el río.

¿Qué impacto ambiental concreto espera que tenga el proyecto a medio plazo?

Esperamos una mejora progresiva de la biodiversidad vegetal y faunística, una mayor estabilidad del suelo en las riberas y una mejor respuesta frente a episodios de lluvias intensas.

La vegetación autóctona no solo aporta biodiversidad, también protege frente a la erosión, regula la temperatura del agua y mejora la calidad ecológica del conjunto del ecosistema fluvial.

Se van a instalar paneles informativos sobre flora y fauna. ¿Qué papel juega la educación ambiental en este cierre?

Es fundamental. Hemos trabajado también con centros educativos a través de fichas didácticas y ahora, con los paneles interpretativos en los sotos, queremos que el río se convierta en un aula abierta.

La educación ambiental es la mejor garantía de conservación futura. Si los más jóvenes entienden qué es un bosque de ribera, qué especies viven en él y por qué es importante cuidarlo, estaremos sembrando futuro.

El proyecto concluye oficialmente el 31 de marzo. ¿Termina ahí el trabajo?

No. Terminan las obras, pero empieza la etapa más importante: la conservación y el compromiso ciudadano.

La restauración es un punto de partida. Ahora debemos mantener, respetar y proteger lo conseguido. El río es un espacio vivo y su cuidado es una responsabilidad compartida.

¿Qué mensaje final quiere trasladar a los oriolanos?

Que el río Segura forma parte de nuestra identidad. Durante siglos ha sido fuente de vida, riego, paisaje y desarrollo.

Refluye Mi Río nos ha permitido recuperar parte de ese valor natural, pero mantenerlo depende de todos. Si lo cuidamos, seguirá siendo motor de vida, naturaleza y futuro para Orihuela.

Refluye Mi Río cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

Toda la información sobre el avance de las obras y las distintas actuaciones puede consultarse en la web del proyecto www.orihuelarefluyemirio.es