La asociación ANIMALIA Protección Animal denuncia falta de ética, retrasos veterinarios y priorización de criterios económicos por encima del bienestar animal
Polémica sobre la política animal desarrollada, en los últimos tiempos, por parte del Ayuntamiento de Guardamar del Segura. La asociación ANIMALIA Protección Animal ha alzado la voz para denunciar la gestión que, desde el consistorio, se quiere llevar a cabo con las colonias felinas presentes en el puerto. La entidad ha criticado duramente los nuevos procedimientos aplicados por el Ayuntamiento, y alerta de un posible incumplimiento de la Ley de Bienestar Animal 7/2023. Un aspecto que han notificado al propio consistorio, gobernado por el PSOE, a través de un requerimiento formal. Si bien es cierto que el artículo 39 otorga a los ayuntamientos la competencia en la gestión de colonias felinas situadas en su término municipal, recuerdan que las reubicaciones de las colonias felinas deben hacerse «con la autorización de la Generalitat Valenciana», previa solicitud, a través de programas de gestión «priorizando el mantenimiento de los animales en su ubicación habitual, siempre que ello sea posible». Además, este traslado de los animales debe estar «debidamente motivado, documentado técnicamente justificado».
El albergue de animales, otro foco de polémica
Otro punto de fricción está siendo la gestión del albergue municipal de animales de Guardamar del Segura, que ha quedado en el centro de la controversia, tras las denuncias públicas realizadas por parte de la asociación.
Según ANIMALIA Protección Animal, la reciente muerte de una gata llamada Manila ha supuesto un “punto de inflexión” que evidencia las carencias del sistema. La asociación sostiene que el animal presentaba síntomas graves —fiebre, problemas bucales y dificultad para alimentarse— desde días antes de su ingreso veterinario, y denuncia que el traslado a la clínica se produjo cuando ya se encontraba “muy deteriorada”. ANIMALIA considera que este retraso fue determinante en el desenlace. Además, critican la falta de comunicación tras el fallecimiento y cuestionan la decisión de realizar una necropsia, defendiendo que esos recursos deberían destinarse a tratamientos urgentes y operaciones pendientes de otros animales del refugio.
La asociación también señala una supuesta «priorización de criterios económicos frente a los éticos,» denunciando que algunos animales enfermos podrían no recibir tratamiento adecuado por su condición de gatos «de albergue». En este sentido, advierten del riesgo de que «casos complejos, como tumores o enfermedades infecciosas, no sean tratados por su coste», lo que, a su juicio, contradice la normativa vigente.
El conflicto se produce en un momento de cambio en la gestión del centro. El Ayuntamiento ha iniciado la transición hacia un modelo gestionado por personal municipal, tras la retirada de la subvención y la disminución de voluntariado. Esta situación pone en riesgo, según ANIMALIA, la atención de los 85 animales que actualmente permanecen en las instalaciones.
Durante los últimos 14 años, la asociación ha participado activamente en el albergue mediante trabajo voluntario, logrando más de 1.000 intervenciones entre rescates, adopciones y control de colonias felinas a través del programa CER. Ahora, aunque seguirán colaborando en la búsqueda de adopciones, han anunciado que «reforzarán su estrategia jurídica para defender los derechos de los animales». Por otro lado, ANIMALIA ha iniciado los trámites para ser reconocida como entidad colaboradora de protección animal de la Generalitat Valenciana, lo que ampliaría su capacidad de actuación en el municipio.
En cualquier caso, la asociación ha mostrado su desacuerdo con los nuevos protocolos veterinarios impulsados por el Ayuntamiento, y ha expresado su preocupación por el futuro del albergue, insistiendo en que las instituciones «deben garantizar la protección de los animales más vulnerables por encima de cualquier otro criterio».
Entre tanto, a partir de ahora, anuncian desde ANIMALIA, cualquier incidencia relacionada con el bienestar animal en Guardamar del Segura deberá ser canalizada a través de la Concejalía de Bienestar Animal, la veterinaria municipal, la Policía Local o la Guardia Civil.





