Los hospitales de Torrevieja y Vega Baja refuerzan la coordinación para mejorar el diagnóstico precoz de la hipertensión pulmonar

Publicidad

Una jornada conjunta centrada en el abordaje multidisciplinar y el seguimiento compartido de esta patología

El Hospital Universitario de Torrevieja y el Hospital Universitario Vega Baja de Orihuela han celebrado una jornada conjunta de sobre hipertensión pulmonar en el salón de actos del Hospital Universitario de Torrevieja. La iniciativa, promovida de manera coordinada por los servicios de Cardiología de ambos centros, tiene como objetivo avanzar en el diagnóstico precoz de esta enfermedad, optimizar los circuitos de derivación entre especialidades y consolidar un modelo de seguimiento compartido entre profesionales de los dos hospitales.

La jornada ha reunido a especialistas de Cardiología, Neumología, Medicina Interna, Reumatología y Hemodinámica, así como a personal de Enfermería implicado en la atención a pacientes con hipertensión pulmonar.

“El diagnóstico precoz y la coordinación entre especialidades son fundamentales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de las personas con hipertensión pulmonar”, ha señalado el jefe de servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Torrevieja, Raúl Centurión.

Por su parte, la jefa de servicio de Cardiología del Hospital Universitario Vega Baja, Matilde Vidal, ha destacado que “muchos de los síntomas iniciales de esta enfermedad son inespecíficos y pueden pasar desapercibidos, por lo que es importante que los profesionales sanitarios conozcan los criterios de sospecha y los circuitos de derivación para actuar de forma temprana”.

Una enfermedad poco frecuente y difícil de detectar

La hipertensión pulmonar es una enfermedad grave y progresiva que se produce por un aumento de la presión en las arterias pulmonares. Puede manifestarse con síntomas como disnea de esfuerzo, fatiga persistente, mareos, dolor torácico o episodios de síncope. Aunque se considera una patología poco frecuente, se estima que afecta a entre 15 y 50 personas por millón de habitantes. La prevalencia aumenta cuando se incluyen otras formas asociadas a enfermedades cardíacas o respiratorias.

En los últimos años se ha registrado un aumento en el número de diagnósticos, gracias a una mayor concienciación entre profesionales sanitarios y la mejora de las técnicas diagnósticas. Además, el envejecimiento de la población y la mayor supervivencia de pacientes con enfermedades crónicas han contribuido a que cada vez más personas convivan con esta patología.

La hipertensión pulmonar puede estar relacionada con enfermedades cardíacas, patologías respiratorias crónicas, enfermedades autoinmunes, tromboembolismo pulmonar crónico o factores genéticos. Aunque no siempre es prevenible, el control adecuado de las enfermedades de base, evitar el tabaquismo y mantener hábitos de vida saludables pueden ayudar a reducir el riesgo y mejorar la evolución clínica.

El programa científico de la jornada ha incluido ponencias sobre los criterios de sospecha clínica desde Medicina Interna, Cardiología y Neumología, con participación de profesionales de ambos departamentos de salud. Además, se ha abordado el funcionamiento de la Unidad de Hipertensión Pulmonar, incluyendo aspectos relacionados con el cateterismo cardíaco derecho, la estratificación de riesgo y los tratamientos actuales.

La sesión ha contado también la presentación de un caso clínico de hipertensión pulmonar asociada a esclerosis sistémica, a cargo del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Torrevieja.

El encuentro ha concluido con una mesa de debate centrada en el diseño de un circuito de derivación y seguimiento compartido entre ambos hospitales, con participación conjunta del personal médico y de enfermería de la Unidad de Hipertensión Pulmonar.