El arrestado permanecía en el interior de un vehículo mientras su compañera cometía los robos vestida con diferentes disfraces
En una ciudad donde el Carnaval es sinónimo de fiesta e ingenio, la imaginación se ha utilizado, esta vez, con fines delictivos. Agentes de la Policía Local han desarticulado en Orihuela un original pero ilegal método de robo basado en un auténtico “vestidor móvil”. Según fuentes policiales, el operativo permitió interceptar a una pareja que había diseñado un elaborado modus operandi, para eludir los controles de seguridad de distintos establecimientos comerciales.
El plan se dividía en tres fases perfectamente coordinadas. En primer lugar, la mujer —apodada por los investigadores como “la actriz”— accedía a los comercios, sustraía diversos artículos y abandonaba el local con rapidez. En el exterior la esperaba su cómplice, que permanecía en el interior de un vehículo, denominado como «el camerino», equipado con un auténtico arsenal de pelucas, pañuelos y gafas, tanto de sol como graduadas. Tras cada robo se producía el cambio completo de apariencia, modificando peinado, complementos y estilo con el objetivo de evitar ser reconocida por los sistemas de videovigilancia y poder acceder a un nuevo establecimiento sin levantar sospechas.
La función, sin embargo, terminó antes de lo previsto. Gracias a la vigilancia preventiva llevada a cabo por el cuerpo policial, los agentes lograron detener al varón implicado y registrar el vehículo. En el maletero localizaron una gran cantidad de productos sustraídos, valorados en más de 1.000 euros, junto con toda la colección de disfraces utilizada para ejecutar los robos.
El detenido ya ha sido puesto a disposición judicial, mientras que los objetos recuperados han sido devueltos a los establecimientos afectados, dando por finalizada una trama que convirtió el ingenio en herramienta delictiva.






