Un miembro de la Junta de Distrito VI denuncia la inacción municipal ante el peligro para menores por caída de ramas y riesgo eléctrico
La situación del arbolado en el CEIP Nuestra Señora de Belén, ubicado en la pedanía de La Aparecida, en Orihuela, ha generado una seria preocupación entre la comunidad educativa y representantes vecinales. Francisco, padre, vecino y miembro de la Junta de Distrito VI, ha denunciado públicamente el estado de deterioro grave de los árboles del centro, alertando de un riesgo “cierto, actual y evitable” para alumnos y personal.
Según el escrito formal presentado, varios ejemplares presentan signos evidentes de degradación estructural, con árboles secos, ramas fracturadas y, en al menos un caso, un tronco hueco que ya ha provocado su caída. Además, se han registrado desprendimientos de ramas de gran tamaño dentro del recinto escolar.
A esta situación se suma un problema añadido: las raíces del arbolado están afectando a un cuadro eléctrico, provocando su levantamiento y generando un riesgo eléctrico que incrementa el peligro para los menores.
Pese a la gravedad de los hechos, el denunciante asegura que el Ayuntamiento de Orihuela no ha actuado ni respondido a las múltiples solicitudes registradas por la dirección del centro a través de la sede electrónica municipal. Entre ellas, constan peticiones realizadas el 17 de septiembre y el 12 de noviembre de 2025, así como una nueva solicitud el 30 de enero de 2026, todas sin resolución.
El documento también recuerda que la administración está obligada por ley a emitir respuesta expresa a este tipo de solicitudes y advierte de posibles responsabilidades administrativas y patrimoniales por la inacción ante un riesgo conocido.
Ante esta situación, se ha solicitado la inclusión urgente del asunto en el orden del día de la próxima Junta de Distrito VI, así como la elaboración de un informe técnico, la inspección inmediata del recinto y la adopción de medidas de seguridad que eliminen tanto el riesgo de caída de árboles como el peligro eléctrico.
La denuncia busca dar visibilidad a un problema que afecta directamente a un entorno escolar, donde la seguridad de los menores debería ser prioritaria.





