El PSOE de Orihuela alerta de que el nuevo traslado del mercadillo genera más incertidumbre y pone en riesgo su futuro

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Los socialistas exigen soluciones definitivas y advierten del impacto negativo de los continuos traslados en comerciantes y mercaderes, aumentando el riesgo de desaparición del mercado

El mercadillo de los martes y los viernes de Orihuela atraviesa una situación de creciente incertidumbre, tras la materialización, este viernes, de un nuevo traslado a la Plaza de la Trinidad. Una circunstancia que ha generado preocupación entre vendedores y comerciantes oriolanos.

Según han recordado la edil socialista, María García, este mercado ya fue reubicado en enero de 2024 debido a las obras de remodelación del Paseo, en lo que se planteó como una medida temporal. Sin embargo, más de dos años después, la Concejalía de Mercados ha vuelto a trasladar los puestos, nuevamente con carácter provisional. Según la edil, “los sucesivos cambios de ubicación han generado una situación de inestabilidad e incertidumbre tanto en los mercaderes como en los comerciantes de la zona, que coinciden en que esta dinámica amenaza seriamente la viabilidad del mercado. Cada vez que logran afianzar su clientela, se les vuelve a trasladar, y así es imposible trabajar con normalidad. Además, los comerciantes de la calle Mayor han comprobado cómo la presencia del mercado atraía clientes y dinamizaba sus negocios, por lo que estos cambios también les perjudican directamente”, ha añadido.

Durante su estancia en el entorno de la calle Mayor, los puestos no solo consolidaron una clientela fija, sino que contribuyeron a revitalizar la actividad comercial, incrementando el tránsito de personas y la visibilidad de los establecimientos. No obstante, los mercaderes recibieron este martes la notificación de su traslado a la Plaza de la Trinidad, una ubicación que han inaugurado hoy y que, según el PSOE, presenta peores condiciones en términos de visibilidad y afluencia. “No se entiende que, tras haber prometido que el mercado regresaría al Paseo de Calvo Sotelo una vez finalizadas las obras, ahora se traslade a un espacio más escondido y con menos tránsito que cualquiera de sus ubicaciones anteriores”, ha señalado García.

Aunque el Ayuntamiento justifica esta decisión por motivos de seguridad en el casco histórico, la edil socialista insiste en que “la seguridad debe ser siempre la prioridad, pero no se puede gestionar este mercado a base de cambios constantes. Cada traslado supone empezar de cero y dificulta enormemente su consolidación”.

Estabilidad como garantía de futuro

García ha recordado además que las obras del Paseo tenían como objetivo mejorar su funcionalidad: “Estas actuaciones debían servir también para acoger el mercado y otras actividades. Por eso sorprende que ahora se argumente que no es posible su regreso”. Asimismo, ha advertido de la delicada situación del mercado: “Estamos hablando de un mercado pequeño, con apenas seis puestos, algunos de ellos cerca de la jubilación. Sin estabilidad ni posibilidad de crecimiento, su futuro es muy incierto”.

Desde el PSOE se insiste en que esta situación no puede prolongarse mediante soluciones provisionales, especialmente teniendo en cuenta el impacto positivo que el mercado había generado en zonas como la calle Mayor. “Un mercado no solo es un espacio de venta, es un elemento dinamizador que genera actividad económica, atrae visitantes y beneficia al comercio local. Por eso es fundamental darle estabilidad”.

En este sentido, los socialistas solicitan a la Concejalía de Mercados que impulse un proceso de diálogo con mercaderes y comerciantes para definir una ubicación definitiva que permita consolidar y, en la medida de lo posible, ampliar esta actividad. “Orihuela necesita apostar por iniciativas que fortalezcan su tejido comercial, especialmente en el casco histórico. No se trata solo de reubicar puestos, sino de planificar y mejorar”. El reciente cierre de varios comercios tradicionales en la ciudad refuerza, según el PSOE, la necesidad de adoptar medidas que favorezcan la actividad económica y eviten la pérdida de dinamismo en el centro urbano.