Uno de los aspectos más preocupantes es la permanencia de aulas prefabricadas o barracones en varios centros
La comunidad educativa de la comarca de la Vega Baja ha alzado la voz para denunciar la situación que viven numerosos centros escolares ante la falta de infraestructuras y recursos adecuados para hacer frente a las altas temperaturas que se registran durante buena parte del curso. Profesorado, alumnado y personal de administración y servicios desarrollan su actividad diaria en condiciones que consideran incompatibles con el bienestar, la salud y el derecho a una educación de calidad.
Según denuncian docentes y familias, muchas aulas superan los 30 grados de temperatura desde primeras horas de la mañana. A medida que avanza la jornada lectiva, especialmente a partir de las 10:00 horas, el calor se convierte en un problema generalizado que dificulta la concentración, reduce el rendimiento académico y aumenta el riesgo para la salud de quienes permanecen durante horas en espacios insuficientemente preparados para afrontar episodios de calor extremo.
La situación afecta a centros educativos de numerosos municipios de la Vega Baja, entre ellos Orihuela, Torrevieja, Almoradí, Callosa de Segura, Dolores, Rojales, Guardamar del Segura, Pilar de la Horadada, Albatera, Cox, Bigastro y Redován. La comunidad educativa insiste en que no se trata de episodios aislados ni excepcionales, sino de un problema estructural que se repite año tras año sin que se hayan ejecutado las inversiones necesarias para resolverlo de manera definitiva.
Uno de los aspectos más preocupantes es la permanencia de aulas prefabricadas o barracones en varios centros. Estas instalaciones, concebidas inicialmente como soluciones provisionales, continúan utilizándose de forma prolongada y, durante los meses más calurosos, alcanzan temperaturas especialmente elevadas. La comunidad educativa considera que estas condiciones comprometen las garantías mínimas necesarias para el aprendizaje y el desempeño profesional.
A las altas temperaturas en el interior de las aulas se suma la escasez de zonas de sombra en numerosos patios y espacios exteriores. Miles de estudiantes permanecen expuestos diariamente a condiciones climáticas extremas durante los recreos y otras actividades al aire libre.
Para los representantes educativos, esta realidad pone de manifiesto la falta de adaptación de las infraestructuras escolares a las condiciones climáticas actuales, marcadas por olas de calor cada vez más frecuentes e intensas.
La comunidad educativa considera que la situación es consecuencia de años de insuficiente inversión y de una planificación deficiente por parte de la administración educativa. En este sentido, lamentan que, pese a las advertencias sobre el impacto creciente del cambio climático y las altas temperaturas, muchos centros sigan sin disponer de sistemas adecuados de climatización ni de espacios adaptados para garantizar unas condiciones dignas.
Por ello, reclaman a la Conselleria de Educación la puesta en marcha inmediata de un plan extraordinario de climatización para los centros educativos de la Vega Baja. Entre sus principales demandas figuran la eliminación progresiva de las aulas prefabricadas, la creación de zonas de sombra suficientes en todos los centros y la ejecución de inversiones destinadas a modernizar las infraestructuras educativas de la comarca.
«La salud, la seguridad y el derecho a una educación de calidad no pueden seguir dependiendo de la temperatura que marque un termómetro», señalan desde la comunidad educativa, que reclama una respuesta urgente para garantizar condiciones adecuadas de enseñanza y aprendizaje en todos los centros de la Vega Baja.





