La salida de la interventora refleja el clima interno del Ayuntamiento y deriva, según el PSOE, de la actitud y forma de gobernar del alcalde
El PSOE de San Fulgencio denuncia una nueva situación de caos en el Ayuntamiento tras quedarse el municipio sin interventor municipal, una figura clave para el funcionamiento económico y administrativo del consistorio.
Recientemente, el alcalde se ha visto obligado a nombrar de manera extraordinaria a un funcionario del grupo A1 como interventor accidental durante un solo día para poder proceder al pago de las nóminas de los trabajadores. Esta situación ha generado una gran incertidumbre y preocupación entre la plantilla municipal, que ve cómo el Ayuntamiento continúa sumido en la improvisación.
Los socialistas señalan directamente al alcalde, José María Ballester, como responsable de esta nueva crisis, derivada —según indican— de una forma de gobernar basada en la presión, la falta de planificación y decisiones controvertidas. La persona que venía desempeñando las funciones de intervención durante años ha optado por renunciar a dichas funciones y regresar a su puesto de origen, en un contexto que el PSOE vincula al clima interno generado en el Ayuntamiento.
Desde el PSOE denuncian que el municipio “va sin rumbo y cada día más” y esto lo están pagando los vecinos, con un alcalde que continúa en el cargo pese a la existencia de pronunciamientos tanto del secretario municipal, como del Ministerio Fiscal y juez, que cuestionan actuaciones relacionadas con la paralización de las mociones de censura que contaban con mayoría plenaria. Los socialistas insisten en que esta situación mantiene al Ayuntamiento en un escenario de bloqueo institucional y judicialización permanente.
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de San Fulgencio, Pepe Sampere, ha afirmado que “estamos ante una situación bochornosa que perjudica gravemente la imagen de San Fulgencio. El alcalde es plenamente consciente de que su permanencia en el cargo, pese a haber perdido la mayoría del pleno, está generando un deterioro institucional sin precedentes. Mientras tanto, el municipio está abandonado, y él, esperando que la justicia le marque la salida”.
El PSOE denuncia también el estado de dejadez en el municipio, con quejas vecinales constantes por problemas de limpieza y mantenimiento, especialmente en la urbanización La Marina. Según recuerdan, estos problemas han sido incluso reconocidos por el propio alcalde en el pleno, sin que se hayan adoptado medidas efectivas para solucionarlos.
“El alcalde no escucha a la justicia, no escucha a la ciudadanía y tampoco escucha a la mayoría del pleno. Vive en su mundo, y ajeno a la realidad de un municipio que necesita soluciones urgentes y un gobierno estable”, ha añadido Sampere.
Asimismo, los socialistas consideran incomprensible el silencio y respaldo político que, a su juicio, se está produciendo desde instancias superiores del Partido Popular. En este sentido, señalan a la dirección del PP en la Vega Baja, liderado por María Gómez, y al Partido Popular de la Comunidad Valenciana, con Juanfran Pérez Llorca a la cabeza, por no haber dado explicaciones ni haber actuado ante una situación que califican de “extremadamente grave y perjudicial para la democracia y el funcionamiento de las instituciones”.
El PSOE de San Fulgencio considera que el actual escenario es insostenible y que tanto el alcalde como los órganos municipales implicados deberán dar explicaciones ante la justicia y ante la ciudadanía, que asiste con indignación a una situación de ingobernabilidad y deterioro institucional.
Finalmente, los socialistas exigen poner fin a esta “infamia” y recuperar la normalidad democrática, el respeto a la legalidad y una gestión eficaz que permita atender los problemas reales de los vecinos y vecinas de San Fulgencio.





