La Policía Local detuvo el vehículo cuando se dirigía a regular el tráfico en horario de entrada de alumnos, y comprobaron que el conductor triplicaba la tasa de alcohol permitida
La Policía Local de Guardamar del Segura ha interceptado a un conductor que circulaba a gran velocidad y bajo los efectos del alcohol, en las inmediaciones de una zona escolar, en una actuación que evitó una situación de grave riesgo para los menores, que a esa hora comenzaban a llegar al colegio.
Los hechos ocurrieron sobre las 08:40 horas, cuando una patrulla se dirigía a realizar labores de regulación del tráfico en pasos escolares, un momento especialmente sensible por la presencia de numerosos niños en su camino a clase. Fue entonces cuando los agentes detectaron un vehículo que avanzaba por la Avenida País Valenciano sin respetar los pasos de peatones ni las normas básicas de seguridad vial.
Ante la peligrosidad de la situación, los agentes actuaron con rapidez y lograron interceptar el vehículo. Tras someter al conductor a la prueba de alcoholemia, este arrojó un resultado de 1,24 mg/l en aire espirado, una cifra que multiplica ampliamente el límite legal permitido.
Desde la Policía Local han subrayado la gravedad de lo ocurrido, recordando que este tipo de conductas no son simples infracciones, sino decisiones que pueden poner en peligro vidas inocentes, especialmente en entornos donde la protección debe ser máxima, como es el caso de los accesos a centros educativos.
Las autoridades insisten en la importancia de la responsabilidad individual al volante, apelando a la concienciación ciudadana: conducir bajo los efectos del alcohol es una conducta evitable que puede tener consecuencias irreparables. Asimismo, reiteran su compromiso de seguir trabajando por la seguridad vial, al tiempo que recuerdan a la población que, ante el consumo de alcohol, la única opción segura es no conducir.






