La alcachofa de la Vega Baja reivindica la Inteligencia Agraria frente a la IA tecnológica

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Bajo el lema ‘La Inteligencia que se saborea’, la Asociación de la Alcachofa de la Vega Baja resalta el conocimiento, la experiencia y el valor humano que hay detrás del cultivo

La Asociación de la Alcachofa de la Vega Baja, con el apoyo de la Diputación de Alicante, ha puesto en marcha la campaña ‘Inteligencia Agraria’, una iniciativa que pretende visibilizar el trabajo, el conocimiento y la dedicación de las personas que hacen posible que este producto llegue desde la huerta hasta la mesa.

En un contexto marcado por el auge de la Inteligencia Artificial, y jugando con las siglas de la IA, la alcachofa de la Vega Baja  propone una reflexión sobre la IA de la huerta, donde la inteligencia no la programan las máquinas, sino las personas que cultivan la tierra.

En este sentido, la campaña pone rostro a agricultores y agricultoras de distintas generaciones que representan a las miles de familias que hay detrás de este cultivo en la comarca. Además, la marca de la alcachofa vuelve a contar con Cayetano Murcia, conocido como Tano el de la Barraca, que fue uno de los protagonistas de la campaña ‘Tenemos corazón’.

Bajo el lema ‘La inteligencia que se saborea’, el audiovisual recorre la huerta, el trabajo diario en el campo, el conocimiento que se transmite de generación en generación y la conexión directa entre territorio, producto, gastronomía y bienestar.

Detrás de la alcachofa hay territorio, paisaje y tradición

El presidente de la Asociación Alcachofa de la Vega Baja del Segura, Antonio Ángel Hurtado, ha señalado que el objetivo de esta campaña es “acercar al consumidor a la realidad que hay detrás del producto, para que entienda que cuando elige una alcachofa de la Vega Baja está eligiendo también territorio, empleo, paisaje y tradición”.

“Muchas veces hablamos de tecnología, de innovación o de inteligencia en términos digitales, pero en la huerta llevamos décadas aplicando una inteligencia basada en la experiencia, la observación y el respeto por el entorno. Eso también es innovación y eso también es futuro”, ha añadido Antonio Ángel Hurtado.

La campaña no solo pone el foco en el cultivo, sino también en el papel que juega la alcachofa como motor económico, social y gastronómico de la comarca, vinculando el producto con hábitos de alimentación saludables, consumo de proximidad y apoyo a la economía local.

Una iniciativa que busca, en definitiva, poner rostro a un producto que es mucho más que un alimento y que forma parte del presente y del futuro de la Vega Baja del Segura.

La Joya de la Huerta y un motor económico para la comarca

En la Vega Baja hay unas 2.500 hectáreas dedicadas a la alcachofa y es la principal zona productora de la Comunitat Valenciana y la segunda a nivel nacional. La comarca es líder en exportación, casi el 50% de las alcachofas nacionales que se venden en el exterior proceden de la Vega Baja.

La campaña de la alcachofa de la Vega Baja genera alrededor de 7.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos en toda la comarca.