Tras una jornada de sábado especialmente complicada, los servicios municipales y de emergencia han trabajado intensamente para retirar obstáculos de la vía pública
La comarca de la Vega Baja ha sufrido este fin de semana las consecuencias del paso de la borrasca Oriana, que ha dejado numerosos daños materiales relacionados principalmente con la caída de árboles, elementos constructivos, farolas, semáforos, carteles y tendidos de suministros eléctricos y telefónicos.
Tras una jornada de sábado especialmente complicada, los servicios municipales y de emergencia han trabajado intensamente para retirar obstáculos de la vía pública y asegurar zonas afectadas por los fuertes vientos. La situación obligó al envío de un mensaje Es-Alert por parte de la Generalitat Valenciana, advirtiendo a la población de las precauciones necesarias ante el episodio de viento y fenómenos costeros adversos.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha informado de que se prolonga la alerta amarilla por viento hasta el martes. El aviso afecta especialmente al interior y al litoral sur de la provincia de Alicante, donde se han registrado las rachas más intensas. Se espera que la situación meteorológica mejore progresivamente a partir del martes, jornada en la que está previsto que finalicen los avisos activos.
Durante el episodio, las alertas alcanzaron distintos niveles en la Comunitat Valenciana: alerta roja en Castellón y alerta naranja en Valencia y Alicante, debido tanto a los fuertes vientos como al riesgo por fenómenos costeros.






