El municipio pone fin a una etapa marcada por las rutas de tapas y jornadas culinarias que durante años impulsaron la hostelería local y atrajeron visitantes de toda la comarca
El Ayuntamiento de Rojales ha decidido poner fin a su emblemática agenda culinaria, una estrategia que durante años posicionó al municipio como el epicentro gastronómico de la Vega Baja. Eventos de gran éxito como las rutas de tapas, las jornadas del arroz y los platos de cuchara han quedado prácticamente eliminados de la planificación oficial del consistorio.
Esta oferta gastronómica funcionó durante muchos años como un potente motor económico y turístico para la localidad. Las distintas campañas no solo abarrotaban los establecimientos hosteleros con comensales de toda la comarca, sino que proyectaban una imagen dinámica de Rojales, respaldada siempre por los excelentes balances de participación y consumo que el propio ayuntamiento celebraba públicamente.
En la actualidad, ese firme apoyo institucional se ha diluido drásticamente, quedando relegado a acciones muy aisladas. Aunque persisten iniciativas puntuales —como la publicación del libro “Sabores de Rojales. Recetas con historia” editado junto a la Fundación Pilares— y algunos encuentros hosteleros esporádicos, estos carecen de la continuidad y el peso que tenían en el pasado.
La dirección política marca un punto de inflexión en la promoción turística de Rojales, dejando de lado un sector que había sido clave para reactivar el comercio local.






