Agujero

Mateo Marco Amorós / A cara descubierta

Joaquín Marín / Fotografía

La anécdota la hemos conocido como enseñanza del “Talmud”, compilación rabínica de sabidurías, tradiciones, dichos… “Talmud” es término hebreo que significa instrucción, enseñanza. Y ésta que hemos leído dice así: “Un hombre sentado en una barca se puso a taladrar un agujero bajo su asiento. —No os preocupéis, camaradas —dijo a sus compañeros—. Es solo bajo mi asiento, no en los vuestros.”

El caso sirve para reflexionar sobre el quehacer propio y sus consecuencias en el común, sobre cómo las acciones que uno hace para sí repercuten sobre los demás. Somos libres de hacer lo que queramos hacer. Sí. Pero nuestras acciones, libres y voluntarias, viviendo en sociedad, conviviendo, afectan la mayoría de las veces a los demás. Formando parte de un colectivo, trabajando en grupo, somos engranaje. Por lo que se hace necesaria la coordinación de todos. Por lo que volviendo al caso, si navegando con otros en una barca hacemos un agujero, aunque solo sea bajo nuestro asiento, la barca se llenará de agua y será el naufragio de todos.

Actuamos muchas veces ignorando las secuelas de nuestras acciones sobre los demás. Y exigimos que nos dejen en paz al considerar que lo que hacemos sólo nos afecta a nosotros. A nadie más. Pero el vivir en sociedad, el trabajar en un colectivo nos engarza. Nuestras acciones, como nuestras omisiones, tienen sus repercusiones en el común. Nos creemos estupendos profesionales, hacemos todo lo que creemos que tenemos y debemos hacer, pero generalmente sin pensar en los demás. Como si lo nuestro no importara a otros. Pero si nos hundimos, también podemos hundir a los otros.

Hablando de barcas y de vida en común, y es mucha vida en común la de casados, el escritor León Tolstói decía que “el matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.” Tormentoso o no tormentoso el mar sobre el que navegan nuestras relaciones con otros, lo recomendable es no olvidar que una acción particular tiene repercusiones sobre los demás. Una acción o una inacción.

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