Tras cerca de dos años de intenso trabajo técnico y administrativo, este proceso culmina con una clara vocación: preparar a Almoradí para el futuro
El Ayuntamiento de Almoradí ha aprobado definitivamente en pleno la Modificación Nº 8 de las Normas Subsidiarias del planeamiento municipal, un documento clave que marca un antes y un después en el desarrollo económico y urbanístico del municipio.
Tras cerca de dos años de intenso trabajo técnico y administrativo, este proceso culmina con una clara vocación: preparar a Almoradí para el futuro, generando las condiciones necesarias para atraer empresas, impulsar la actividad económica y crear empleo.
La actuación más relevante de esta modificación, según ha explicado el concejal de Planificación Urbanística, Luciano Martínez, “se centra en la reordenación de los sectores terciarios TR3, TR4, TR5 y TR7, ubicados en puntos estratégicos como la carretera de Dolores, la carretera de Rafal o la de Rojales. En conjunto, se reorganizan cerca de 600.000 metros cuadrados de suelo, lo que equivale a unos 80 campos de fútbol”.
Martínez ha destacado que “el objetivo es claro: facilitar el desarrollo urbanístico de estos espacios, haciéndolos más atractivos y viables tanto para propietarios como para empresas. Para ello, se plantea una nueva ordenación con parcelas de mayor tamaño, adaptadas a las necesidades actuales del tejido empresarial, así como una reducción de costes de urbanización mediante la simplificación de viales y servicios”.
Esta transformación permitirá desbloquear sectores que llevaban años sin desarrollarse y abrirá la puerta a la implantación de nuevas industrias y negocios, así como al crecimiento de las empresas ya existentes. En total, Almoradí cuenta con cerca de 1.400.000 metros cuadrados de suelo industrial y terciario disponible, lo que supone una gran oportunidad para consolidarse como motor económico de la comarca.
Además, estas áreas estarán próximamente visibles en el visor de suelo industrial de la Generalitat Valenciana, una herramienta clave para atraer inversiones y facilitar la implantación de empresas a nivel autonómico y nacional.
La modificación también incorpora mejoras importantes para el tejido empresarial local, como el aumento de la altura máxima de las naves industriales y terciarias, que pasa de 10 a 15 metros, adaptándose así a las demandas actuales del sector.
En el ámbito comercial, se amplían significativamente las superficies permitidas en el casco urbano con el objetivo de evitar la pérdida de comercio de proximidad y favorecer que los negocios puedan crecer sin abandonar el centro. Así, los establecimientos podrán alcanzar hasta 1.000 metros cuadrados en bajos de edificios, 1.750 metros cuadrados en edificaciones independientes dentro de manzana y hasta 2.500 metros cuadrados en manzanas exclusivas.
Desde el Ayuntamiento se destaca que este proceso ha sido plenamente participativo y transparente, con exposiciones públicas, consultas, informes técnicos, alegaciones y todos los trámites necesarios para garantizar la seguridad jurídica del documento.
La alcaldesa María Gómez ha manifestado que “con esta aprobación definitiva, Almoradí da un paso firme y estratégico hacia un modelo de crecimiento sostenible, competitivo y generador de oportunidades, sentando las bases para atraer inversión, crear empleo y mejorar la calidad de vida de sus vecinos”.






