La tenista alicantina, de 18 años y natural de Bigastro, conquista sus primeros títulos profesionales en Yecla y Baza
Charo Esquiva, natural de Bigastro, es uno de los nombres que despierta mayores expectativas. Una joven tenista de 18 años que ha dado un importante paso en su carrera tras conquistar sus dos primeros títulos profesionales en los torneos de Yecla y Baza.
En una entrevista concedida a la periodista Irene Gómez y publicada en Relevo, Esquiva ha compartido cómo está viviendo este comienzo de su trayectoria profesional, sus orígenes en el tenis y las metas que se ha marcado para el futuro. La joven reconoce que la comparación con Garbiñe Muguruza, tras lograr un hito de precocidad similar al de la campeona española en 2011, es un reconocimiento especial. «Estar al lado de ese nombre es bonito», afirma, aunque deja claro que prefiere centrarse en su propio camino y avanzar paso a paso.
De la escuela municipal de Bigastro al tenis profesional
La historia de Charo Esquiva comenzó a los cuatro años, cuando empuñó por primera vez una raqueta en la escuela municipal de Bigastro. Cuatro años después, un campus de verano en Torrevieja cambió el rumbo de su trayectoria. Los entrenadores detectaron sus cualidades y le propusieron comenzar a entrenar allí.
Desde los ocho años trabaja con Emilio Viuda y David Pérez, los entrenadores que la han acompañado durante su formación y que continúan siendo una pieza fundamental en su desarrollo deportivo.
Su progresión en categoría júnior confirmó las expectativas depositadas en ella. Esquiva llegó a ser la número uno española de su edad y se situó entre las diez mejores del mundo júnior. Además, alcanzó los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos júnior, consiguió una medalla de plata en el Campeonato de Europa júnior y sumó importantes victorias en competiciones nacionales e internacionales.
Ahora, el reto es trasladar esos resultados al tenis profesional. Sus triunfos en Yecla y Baza representan el primer gran paso en esa transición y refuerzan la confianza de una jugadora que aspira a seguir escalando posiciones en el circuito.
Arquitectura y tenis: dos vocaciones para el futuro
La exigencia del deporte profesional no ha apartado a Esquiva de su formación académica. En la entrevista con Relevo, Esquiva explica que compagina el tenis profesional con sus estudios de Arquitectura en la UCAM, una carrera que le interesa desde pequeña y que espera completar en el futuro.
La propia tenista admite que resulta imposible llevar al mismo ritmo los estudios universitarios y las exigencias de una carrera profesional en el tenis. Por ello, ha optado por avanzar poco a poco, con el apoyo de la universidad, sin renunciar a ninguna de sus dos vocaciones.
Su familia también desempeña un papel esencial en esta etapa. Sus padres la animan a disfrutar del camino. Ese respaldo le permite afrontar los nuevos desafíos con ambición, pero también con perspectiva.
Dos grandes sueños: Nueva York y Madrid
En la conversación con la periodista Irene Gómez, Esquiva confiesa que sueña con ganar el US Open y el Mutua Madrid Open, dos torneos que le haría especial ilusión conquistar.
Sus referentes deportivos reflejan esa mezcla de admiración y ambición: Rafael Nadal, Simona Halep y Aryna Sabalenka figuran entre sus ídolos, mientras que también sigue de cerca a jóvenes talentos internacionales como Iva Jovic.
De momento, sus primeros títulos profesionales son una señal prometedora, no una meta definitiva. Desde Bigastro, y con una carrera todavía en sus primeras etapas, Charo Esquiva empieza a construir su propio camino con trabajo, ilusión y la mirada puesta en los grandes escenarios del tenis mundial.





