La jornada comenzó a primera hora de la mañana, a las 5:45 horas, con la tradicional despertá
Los Montesinos vivió ayer una jornada marcada por la emoción, la tradición y la devoción en honor a su patrona, la Santísima Virgen del Pilar. Vecinos y vecinas se unieron para participar en los diferentes actos religiosos y festivos organizados con motivo de esta celebración, una de las citas más queridas del calendario local.
La jornada comenzó a primera hora de la mañana, a las 5:45 horas, con la tradicional despertá, acompañada por una charanga que recorrió las calles del municipio desde la puerta de la barraca hasta la plaza del Ayuntamiento. Allí, las reinas y damas de las fiestas ofrecieron una degustación de chocolate con mona, reuniendo a los asistentes en un ambiente festivo y de convivencia.
A las 7:20 horas, los actos continuaron con el rezo del rosario por las calles de la localidad, una cita de carácter religioso que sirvió de antesala a los principales acontecimientos del día.
Una procesión arropada por los vecinos
El momento central de la jornada llegó con la celebración de la misa mayor, a las 19:00 horas, en honor a la Virgen del Pilar, patrona de Los Montesinos. La eucaristía estuvo presidida por el párroco de la localidad, el reverendo don Francisco Isidro Hernández Escamilla.
Posteriormente, en torno a las 20:00 horas, dio comienzo la solemne procesión en honor a la Santísima Virgen del Pilar. La imagen de la patrona recorrió las calles del municipio acompañada por la corte de honor, las autoridades locales y numerosos vecinos y vecinas que quisieron mostrar su cariño y devoción.
La jornada festiva concluyó con el tradicional castillo de fuegos artificiales, celebrado en torno a las 21:30 horas y a cargo de Pirotecnia Ferrández. El espectáculo pirotécnico llenó el cielo de luz y color, poniendo el broche final a un día en el que los actos religiosos y las celebraciones populares compartieron protagonismo.





