Cruel estocada a un Torrevieja que lo intentó todo

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El SC Torrevieja perdió de la manera más cruel imaginable por 1-0 en el campo del Rafal

El SC Torrevieja perdió de la manera más cruel imaginable por 1-0 en el campo del Rafal. Cuando los visitantes jugaban con un hombre más y habían estrellado un balón en el palo mediante Lucas, llegó una falta que los visitantes mandaron a la red en el minuto 89, cuando el partido ya agonizaba. De hecho el Rafal daba por bueno el empate e intentaba arañar segundos al crono, pero cazó ese gol imprevisto y cerró el partido como una gran fiesta.

El Torrevieja, en la primera parte, intentó dominar y creó hasta 3 acercamientos a la portería rival, mientras que los locales generaron una ocasión. En las intentonas salineras por cercar el marco rival a veces sobró algún control que otro en un campo de muy reducidas dimensiones en el que el oponente se te echa encima a la mínima. Asimismo, también se vio algún que otro resbalón en ambas escuadras que hacía peligroso el intentar retener el balón más de la cuenta. Aún así, el control era para el conjunto torrevejense, en el que tras varias jornadas volvía a la titularidad Manu Paredes en el eje de la zaga.

En la segunda parte, volvió a la carga el cuadro salinero, que disfrutó de un par de opciones claras mediante Gonzalo y Cristian. Del Rafal apenas se tenía noticias en el área torrevejense, dando por bueno el empate, mientras que al Torrevieja le sabía a poco. En las filas salineras debutó Hucha, que dejó algunas acciones inteligentes, ofreciéndose y descargando al primer toque en un intento por dinamizar el ataque rival sin dar opciones a los defensores. Pero ninguna de las escaramuzas terminó con el balón en la red.

El Rafal sufrió la expulsión de Luis y quedaban 12 minutos. A renglón seguido, una indecisión entre la zaga y el meta local fue aprovechada por Lucas pero su chut fue repelido por el palo.Y con el Torrevieja volcado llegó una falta contra los visitantes unos metros más adelantada de la medular. Moisés entró desde atrás y conectó el remate que decidía el partido ante la incredulidad visitante y la algarabía de la parroquia local. Apenas hubo tiempo para nada más que escuchar el pitido final. Los salineros habían dominado y de hecho los rivales acabaron el partido con 4 amarillas, una roja y no hubo ninguna amonestación para los visitantes. Pero lo que cuenta para la clasificación no es el dominio ni las tarjetas, sino los goles.

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