La ampliación del Centro de Salud supondría un salto de calidad importante en la oferta sanitaria del municipio
La construcción de viviendas y el aumento de población en San Miguel de Salinas crece a un ritmo vertiginoso. Según datos oficiales del colegio de arquitectos de Alicante, San Miguel de Salinas, con 320 casas visadas, ocupa la segunda posición de viviendas iniciadas en la provincia, sólo por detrás de Torrevieja.
En el último quinquenio la población empadronada, que no se corresponde con la población residente, que la duplica, ha experimentado un crecimiento de 2.000 nuevos residentes y al alza. La cifra de empadronados se sitúa en la actualidad en más de 8.000 habitantes.
En número de consultas sanitarias, según las memorias de sanidad departamentales, sólo en San Miguel de Salinas en 2025, se han realizado 35.997 consultas más que en 2024, lo que supone un incremento del 66 %.
Dotación sanitaria anquilosada
El centro de Salud, que atiende a las poblaciones de Los Montesinos, Torremendo, urbanización Entrenaranjos y San Miguel de Salinas, se construyó hace más de un cuarto de siglo. Por aquel entonces San Miguel de Salinas contaba con apenas 3.200 habitantes; ahora, con más del triple de población contamos con la misma dotación médica y oferta sanitaria. No se puede crecer ni ofertar más servicios porque no hay espacio material para ello y el servicio, que recibimos, empeora con el aumento de las ratios pacientes /profesionales médicos.
San Miguel de Salinas es, de las 5 zonas básicas de salud del departamento de Torrevieja, la peor dotada. San Miguel de Salinas es la única zona básica, que carece de un centro de salud integrado, entre otras causas, por la falta de espacio.
Un centro de salud integrado es aquel que, además, de las consultas habituales puede ofrecer la realización de pruebas radiográficas, sesiones de rehabilitación y recuperación y determinadas consultas de especialistas y así reducir desplazamientos evitables al hospital de Torrevieja.
Promesas, promesas, promesas
Gerente y Ayuntamiento acordaron la ampliación del Centro de Salud a principios de 2023, según se hizo público en nota de prensa emitida por la Gerencia el 16 de febrero de 2023. El Ayuntamiento realizó el estudio de viabilidad de la ampliación. Una obra rápida, sencilla y barata.
Dos años después y hace justo un año ante la falta de información y el inmovilismo de la situación, esta plataforma convocó una concentración en este mismo lugar. El pleno municipal de mayo de 2025 hizo suya la reivindicación. Hoy, un año después, nada se ha avanzado.
El concejal de sanidad en redes sociales, cuatro días antes de la convocatoria de esta concentración, vuelve a prometer a la ciudadanía lo que ya estaba acordado hace tres años, que no se ha cumplido y no se sabe el porqué. Consellería y Ayuntamiento vuelven a vender humo tres años después.
¿Y todo este trajín por una inversión de 400.000 €?
La ampliación del Centro de Salud supondría un salto de calidad importante en la oferta sanitaria del municipio. El gasto de las obras está tasado, según Memoria Valorada de 2023 realizada por los técnicos municipales, en 401.763 €.
No se comprende la racanería ni las largas de la Consellería a un gasto tan nimio e insignificante en correspondencia con el beneficio que conlleva; ni tampoco es entendible la postura del Ayuntamiento ante la dilación de un asunto como éste; cuando, por ejemplo, el remanente de tesorería para gastos generales de 2025 del Ayuntamiento del San Miguel, según la liquidación presupuestaria, fue de 4.234.441 €. (la partida de sanidad para 2026, asómbrense, es de 30.000 €.
No a las casas sin servicios
Entre la desidia y la improvisación. Hace tres años el pleno municipal aprobó la construcción de tres mil viviendas más; pero sin la previsión de los servicios públicos necesarios. En sanidad ni siquiera hay prevista una parcela de suelo dotacional para atender las necesidades futuras; sólo cabe la ampliación del actual edificio hasta donde sea posible.
Las oleadas de nuevos residentes van llegando; pero el aumento de los servicios públicos, como el sanitario, ni están ni se le espera. Los ciudadanos y ciudadanas con la masificación y la falta de recursos sufrimos una pérdida de calidad de vida. En sanidad, que nadie lo olvide, se pone en juego la vida, nuestra vida.





