Polémica en Guardamar del Segura por la entrada de cinco agentes interinos tras la salida de seis policías

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Los nuevos agentes interinos no pueden portar armas de fuego y tienen sus funciones legalmente limitadas, lo que puede complicar la ya de por sí delicada situación de la seguridad en el municipio

La gestión de la seguridad ciudadana en Guardamar del Segura se ha convertido, en los últimos tiempos, en tema de un intenso debate político y laboral. Este viernes han tomado posesión cinco nuevos agentes interinos que se incorporan de manera inmediata a la plantilla de la Policía Local. Sin embargo, lo que se anunció como un refuerzo ha desatado destacadas reacciones por parte de la oposición y de los representantes de los sindicatos policiales, quienes acusan al Gobierno municipal de José Luis Sáez de ocultar una pérdida neta de efectivos con plaza fija.

El Partido Popular ha denunciado, a través de sus redes sociales, que el alcalde intenta ocultar que seis policías con plaza fija se marchan del municipio. Los populares han advertido que los agentes interinos no pueden portar armas de fuego y tienen sus funciones legalmente limitadas por su condición temporal. Según los cálculos de la formación, el resultado de estos movimientos laborales dejará a Guardamar con menos de 15 agentes armados para velar por la seguridad vecinal, por lo que han exigido al Ejecutivo local «menos propaganda y mejor trato a los agentes para que no se marchen».

Por su parte, el Sindicato SPOL Guardamar ha emitido un duro comunicado en el que acusa directamente al primer edil de dar la espalda a la seguridad y de mantener una actitud de «animadversión» hacia el colectivo policial, remontándose a unas declaraciones televisivas del verano de 2024. Desde la organización sindical denuncian que el Ayuntamiento responde a las reivindicaciones laborales —que se arrastran desde 2018— aplicando una RPT (Relación de Puestos de Trabajo) del año 2004 completamente obsoleta, lo que genera una alta precariedad laboral que perjudica, tanto al sueldo actual ,como a las futuras jubilaciones de los empleados públicos.

Para visibilizar el conflicto, el sindicato ha comparado la situación local con la gestión del Ayuntamiento de Elche, señalando que allí sí se ofrece un reconocimiento directo a la Policía mediante condiciones laborales dignas, retribuciones acordes y el cumplimiento de los compromisos. El sindicato concluye afirmando que la credibilidad de un gobernante se mide por cómo trata a sus propios trabajadores y lamenta que en Guardamar se exijan sacrificios indefinidos en lugar de escuchar y actuar.