Los vecinos de Blue Lagoon de San Miguel de Salinas reclaman medidas urgentes tras seis episodios de inundaciones

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La Comunidad Blue Lagoon alerta de los riesgos para la seguridad y la salubridad en la calle Alfaz del Pi y pide al Ayuntamiento medidas provisionales

Los residentes de la urbanización Blue Lagoon, en San Miguel de Salinas, reclaman una respuesta urgente del Ayuntamiento tras sufrir seis episodios graves de inundaciones desde marzo de 2026. La situación, que afecta especialmente a la calle Alfaz del Pi, ha provocado la entrada de agua en viviendas, dificultades para acceder a los domicilios y preocupación por los posibles riesgos sanitarios y eléctricos.

Según los vecinos, durante algunos episodios el nivel del agua ha alcanzado aproximadamente un metro de altura en determinadas zonas. A los daños y las dificultades de acceso se suma el retorno de aguas residuales por los desagües de los baños, una circunstancia que genera inquietud por las condiciones de salubridad. También preocupa la proximidad del agua a instalaciones de suministro eléctrico.

La comunidad asegura que ha trasladado el problema al consistorio en repetidas ocasiones, tanto en reuniones como mediante reclamaciones formales. Sin embargo, afirman que, hasta la fecha, no han recibido una confirmación por escrito sobre la puesta en marcha de medidas provisionales para reducir el riesgo de nuevas inundaciones.

Una inundación impidió a unos vecinos acceder a su vivienda

Uno de los episodios más preocupantes se produjo en octubre de 2026. Según el relato de los afectados, la acumulación de agua impidió a unos residentes entrar en su casa, mientras su perro permanecía en el interior.

Ante la situación, se contactó con el servicio de emergencias 112, desde donde se recomendó no acceder al agua y trasladarse a un lugar seguro.

El incidente refleja las dificultades a las que se enfrentan los residentes cuando las lluvias intensas superan la capacidad del sistema de drenaje existente. Para la comunidad, el problema no se limita a las molestias o los posibles daños materiales, sino que plantea interrogantes sobre la seguridad de las personas y la necesidad de contar con un protocolo de actuación ante nuevos episodios.

Tras mantener reuniones con el alcalde, representantes de Gestagua y miembros de la Comunidad Blue Lagoon, se planteó una intervención para solucionar el problema de drenaje. La propuesta consiste en desviar las aguas directamente hacia la red principal situada en la calle Alcoy.

La estimación económica inicial de esta actuación era de unos 50.000 euros, y las previsiones apuntaban a que los trabajos podrían estar terminados antes de finalizar 2026. No obstante, tras realizar nuevas investigaciones técnicas, el presupuesto calculado ha ascendido a 200.000 euros.

La comunidad entiende que la financiación del proyecto se someterá a consideración en el Pleno municipal previsto para diciembre de 2026. Por el momento, según los residentes, no existe confirmación de que se hayan aprobado los fondos ni se ha comunicado una fecha para el comienzo de las obras.

A esta incertidumbre se añaden los plazos que podrían requerir la tramitación administrativa y la contratación de los trabajos, incluso si finalmente se autoriza la partida presupuestaria.

Reclamaciones ante el Ayuntamiento y el Síndic de Greuges

La preocupación vecinal se ha traducido también en actuaciones formales. El 13 de mayo de 2026, la Comunidad Blue Lagoon registró una reclamación ante el Ayuntamiento de San Miguel de Salinas, identificada con la referencia 2026-E-RE-1229.

En el escrito se advertía de las inundaciones recurrentes, la entrada de aguas residuales en las viviendas y los posibles peligros relacionados con las instalaciones eléctricas.

Además, el asunto se ha trasladado al Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana, institución encargada de defender los derechos de la ciudadanía frente a las administraciones públicas, dentro de las preocupaciones de la comunidad por los servicios municipales.

Los residentes sostienen que, pese a las gestiones realizadas, siguen sin disponer de información escrita detallada sobre el estado del proyecto, la financiación prevista y los plazos para ejecutar las mejoras.

Los vecinos piden protección mientras llegan las obras

Ante la posibilidad de que la solución definitiva tarde todavía en materializarse, la Comunidad Blue Lagoon solicita que se estudien medidas provisionales para reducir las consecuencias de nuevas lluvias intensas.

Entre las opciones que propone figuran la instalación de barreras desmontables contra el agua, la disponibilidad de equipos de bombeo de emergencia y otras actuaciones que los técnicos consideren adecuadas para las zonas más vulnerables.

La comunidad también pide conocer si existen partidas municipales destinadas a emergencias o si se puede recurrir a ayudas de otras administraciones para financiar estas medidas.

Los vecinos aseguran que todavía no han recibido una respuesta escrita que concrete qué protección temporal podría implantarse.

«Entendemos que las mejoras definitivas necesitan financiación y planificación, pero no se puede esperar que los vecinos permanezcan indefinidamente sin protección», señalan desde la comunidad, que insiste en la necesidad de combinar la planificación de las obras con actuaciones inmediatas.

La Comunidad Blue Lagoon reclama al consistorio una respuesta que incluya una evaluación técnica urgente de las medidas provisionales, la instalación de barreras o sistemas de bombeo cuando sean viables, información sobre los fondos de emergencia disponibles y un protocolo claro para actuar ante episodios de lluvias intensas.

También solicita que se comunique por escrito el estado de la financiación y el calendario previsto para ejecutar el proyecto de drenaje, presupuestado actualmente en 200.000 euros.

Para los residentes, disponer de esta información permitiría conocer qué actuaciones se contemplan a corto plazo y qué pasos deben completarse para alcanzar una solución permanente.

La seguridad de las viviendas, en el centro de la reclamación

Tras seis episodios graves de inundaciones en siete meses, los vecinos consideran que la situación requiere una respuesta que vaya más allá de la futura aprobación de las obras. La entrada de agua y aguas residuales en los domicilios, las dificultades para acceder a ellos y la proximidad del agua a instalaciones eléctricas constituyen, a su juicio, motivos suficientes para evaluar medidas preventivas sin esperar a la ejecución del proyecto definitivo.

La comunidad insiste en que su petición no se limita a acelerar una inversión, sino que busca disponer de protección, información y un plan de emergencia ante posibles nuevas inundaciones.

La principal incógnita sigue siendo cuándo se adoptarán medidas concretas. Mientras la financiación de la solución definitiva continúa pendiente de confirmación, los residentes de Blue Lagoon esperan una respuesta municipal que aclare cómo se protegerán sus viviendas y qué calendario se seguirá para resolver el problema de drenaje.