La cita, celebrada finalmente el sábado 24 de octubre tras su aplazamiento por la alerta de lluvia, ha reunido el patrimonio de la Semana Santa almoradidense con imágenes de Callosa de Segura, Cox y Granja de Rocamora
Almoradí ha vivido este sábado una jornada extraordinaria con la celebración de su Procesión Magna, un acontecimiento que ha reunido doce obras del escultor valenciano José María Ponsoda Bravo y que ha convertido las calles del municipio en un escenario para mostrar el valor artístico, histórico y religioso de la Semana Santa. La participación de las hermandades locales, las cofradías invitadas y diez bandas de música procedentes de distintos puntos de la provincia de Alicante ha contribuido a realzar una cita especialmente significativa para el municipio.
Enmarcada en el XXXIII Encuentro Provincial de Cofradías y Hermandades, cuya programación se ha desarrollado según lo previsto, la Procesión Magna ha tenido que aplazarse del sábado 18 al sábado 24 de octubre debido a la alerta de lluvia. La celebración ha coincidido, además, con el cincuentenario de la constitución de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa de Almoradí, fundada en 1976. El encuentro ha permitido contemplar de forma conjunta imágenes que habitualmente recorren las calles en diferentes jornadas de la Semana Santa y compartir una tradición que une a distintas localidades de la Vega Baja.
Uno de los momentos más destacados ha sido la primera salida procesional del Cristo Yacente de 1942, una imagen conservada en la Parroquia de San Andrés que hasta ahora no había recorrido las calles de Almoradí. Su incorporación al cortejo ha permitido mostrar al público una obra de Ponsoda estrechamente vinculada al culto dentro del templo y hasta ahora poco conocida en su faceta procesional.
La Procesión Magna ha reunido imágenes emblemáticas de la Semana Santa local, desde el Cristo del Ayuntamiento, que ha abierto el cortejo como Cruz Guía, hasta las distintas representaciones de la Pasión, con la participación del Prendimiento, Nuestro Señor de la Caída, el Santísimo Cristo de las Campanas, el Santo Sepulcro y San Juan de la Palma, entre otras.
A este patrimonio se han sumado tres imágenes invitadas: el Ecce Homo de Callosa de Segura, Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cox y Nuestra Señora de los Dolores de Granja de Rocamora, que ha cerrado la sucesión de imágenes. Su presencia ha reforzado el carácter provincial del encuentro y ha permitido estrechar los lazos entre las hermandades participantes.
Diez bandas de música realzan el cortejo
La música procesional ha tenido un papel protagonista durante toda la jornada, con diez bandas de música llegadas de distintos puntos de la provincia de Alicante que han acompañado a los pasos. Su participación ha aportado solemnidad y realce a un cortejo que ha combinado la tradición musical con la riqueza de la imaginería religiosa y el trabajo de las hermandades que mantienen vivo este legado.
La concentración de obras realizadas por José María Ponsoda, especialmente durante la década de 1940, ha permitido poner en valor la contribución del escultor a la recuperación del patrimonio procesional tras la Guerra Civil. Al mismo tiempo, la procesión ha mostrado el esfuerzo de las cofradías por conservar y transmitir estas imágenes a las nuevas generaciones.
Con esta Procesión Magna, Almoradí ha vivido una celebración de especial relevancia dentro de los actos del XXXIII Encuentro Provincial de Cofradías y Hermandades y del cincuentenario de su Junta Mayor. Una jornada que ha reunido historia, arte, música y tradición, reforzando el valor de la Semana Santa como parte fundamental del patrimonio cultural y religioso del municipio y de toda la Vega Baja.





