Benejúzar ahonda en las raíces a su devoción a la Virgen del Pilar

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Una investigación en el Archivo Histórico de Orihuela localiza documentos de 1661 que demuestran la existencia de una capilla y una talla previas al terremoto de 1829, lo que confirma la existencia de un culto a la Pilarica más antiguo de lo que se pensaba

Un descubrimiento documental de calado histórico ha revolucionado la historia religiosa de Benejúzar. Una investigación realizada en el Archivo Histórico de la Iglesia ha sacado a la luz que la veneración de Benejúzar a la Virgen del Pilar tiene raíces mucho más profundas de lo que se creía, datando de mediados del siglo XVII y no de mediados del siglo XX.

El hallazgo se produjo mientras la investigadora y vecina del municipio, Andrea García, estudiaba las visitas pastorales efectuadas tras la fundación de la Iglesia Parroquial en 1615. La gran sorpresa saltó al analizar los legajos de la visita pastoral de 1661, donde quedó registrada la existencia de una capilla de Nuestra Señora del Pilar, propiedad de un ciudadano llamado Joan Dauder.

Este dato supone un vuelco histórico para la localidad, ya que oficialmente se consideraba que las célebres Fiestas y la Romería del Pilar habían comenzado en el año 1939. La investigación demuestra que en el antiguo poblado de Benejúzar, el cual quedó completamente destruído por el trágico terremoto de 1829, los feligreses ya profesaban devoción a esta advocación mariana. Al continuar con el rastreo de documentos, la historiadora localizó un inventario de bienes de 1779 en el que se confirma formalmente la presencia de una talla de la Virgen del Pilar presidiendo el centro de dicha capilla.

Una «vuelta» tras la Guerra Civil

Para los investigadores, este hallazgo dota de un misticismo especial a la conocida historia contemporánea del municipio. Tras la Guerra Civil, cinco jóvenes del pueblo que habían estado encarcelados prometieron que, si salían con vida, traerían una imagen de la Virgen del Pilar a la localidad. A tenor de los nuevos datos, la investigadora Andrea García interpreta este hecho como «un acto de fe de que la Virgen del Pilar quiso volver al pueblo donde siempre había sido venerada», uniendo la promesa del siglo XX con el culto perdido del siglo XVII.

Por su parte, José Antonio Martínez, director del Museo Diocesano de Arte Sacro, ha destacado el valor de la institución que dirige, recordando que custodian documentación de enorme relevancia que abarca desde los siglos XIII y XIV. Martínez ha explicado que, aunque se ha descubierto este importante dato sobre la fundación de la parroquia de Benejúzar —que originalmente pertenecía a la Catedral—, todavía «falta un estudio mucho más pormenorizado para sacar a la luz todos los documentos». Por ello, ha animado a la investigadora a continuar con un trabajo de publicación más profundo y ha hecho un llamamiento explícito para que el Ayuntamiento apoye económicamente la iniciativa.

Compromiso institucional con el patrimonio

La respuesta de la administración local ha sido de máxima colaboración y gratitud. El alcalde de Benejúzar, Vicente Cases, ha querido manifestar públicamente su agradecimiento al Museo Diocesano de Arte Sacro y a su equipo, ensalzando especialmente la labor de su vecina Andrea.

El primer edil ha subrayado el orgullo que supone para todo el municipio constatar las profundas raíces de Benejúzar con la Virgen del Pilar, señalando que este texto «está ligado directamente a la identidad local». Asimismo, Cases ha recogido el guante lanzado por la dirección del archivo y ha reafirmado el compromiso del consistorio para «seguir trabajando codo con codo con el fin de poner en valor todo el documento histórico y patrimonial» del pueblo.