Desmemoria histórica

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Artículo de opinión de José Aix, vicealcalde de Orihuela

Cuando a finales de 2007 el Congreso de los Diputados aprobó la Ley de Memoria Histórica, olvidaron incluir un artículo que diera cobertura a la desmemoria selectiva de la izquierda oriolana.

Son muchas las ocasiones en las que Carolina Gracia y Carlos Bernabé exigen soluciones al gobierno local sobre temas que llevan tiempo atascados o, simplemente, guardados en algún cajón desde hace años sin soluciones definitivas. Pero lo que no manejan bien – y deberían- ni unos ni otros es que retroceder en el tiempo les hace partícipes de muchos de esos expedientes hasta el punto de delatarles a menudo como principales responsables de la paralización de muchas de las iniciativas. En el proceso suelen autoproclamarse, además, como la voz del pueblo y del tejido asociativo, los defensores de los de los derechos de todos y los impulsores de iniciativas dormidas ante a unos gestores, que, a su juicio, no hacen lo que deben. Esto, sin ir más lejos, es lo que han manifestado –especialmente durante la última semana- a propósito del “famoso” puente de Lomas de Cabo Roig, cuyo desdoblamiento está cada vez más cerca gracias exclusivamente a quienes hoy estamos al frente de la ciudad.

Fue en 2002 cuando se aprobó el Programa para el desarrollo de la actuación urbanística integrada de este sector para un año más tarde ver culminada la homologación y el plan parcial del mismo. En 2004 se aprobó el proyecto de reparcelación y, siguiendo con el íter histórico, comprobamos que este expediente se mantiene vivo hasta abril de 2009, pero, desde esa fecha hasta julio de 2016, coincidiendo, curiosamente, con cuatro años de alcaldía de Los Verdes –ahora Cambiemos- y socialistas, el desdoblamiento del puente sobre la CV-941 cae en un profundo y duradero letargo del que comenzó a salir al mismo tiempo que ellos perdían la vara de mando. No obstante, será en abril de 2020 con el oficio que remitimos a la mercantil advirtiéndoles de que, en caso de no proceder de forma inmediata al inicio de las tan reivindicadas obras, incoaríamos con inmediatez -como así lo hemos hecho- el expediente de declaración de caducidad y resolución de la adjudicación de la condición de urbanizador por incumplimiento de las obligaciones contenidas en el programa. La dejadez de la mercantil y la inacción de los que hoy hacen oposición nos ha hecho perder un valiosísimo tiempo, pero el acuerdo plenario de este jueves nos permite incautar la garantía de casi 1,3 millones de euros y liquidar el contrato, una demostración real de que este gobierno solo está centrado en dar respuestas a los oriolanos.

A pesar de la escenificación del disgusto por la tardanza, como es lógico, Cambiemos y PSOE votaron a favor, pero olvidaron asumir que solo ellos son responsables de que tanto tiempo después aún sigamos hablando de este asunto. Ya saben: desmemoria histórica, desmemoria selectiva.

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