El Hospital de Torrevieja implanta nuevos tratamientos que reducen a la mitad las visitas de pacientes anticoagulados

Los anticoagulantes orales de acción directa han permitido reducir las visitas evitando desplazamientos innecesarios de estos pacientes

La crisis provocada por el COVID-19 está cambiando algunos protocolos y maneras de trabajar. Tanto es así, que el servicio de Hematología de los Hospitales Universitarios de Torrevieja y Vinalopó, desde la consulta de Anticoagulación, y en colaboración con Atención Primaria ha logrado disminuir a la mitad los controles de los pacientes anticoagulados con sintrom y arritmia.

Siguiendo las recomendaciones de las sociedades y de la propia Conselleria de Sanidad para disminuir al máximo el riesgo de contagio en pacientes anticoagulados, el servicio de Hematología ha sustituido el fármaco antivitamina K por anticoagulantes orales de acción directa. “En concreto, este cambio de medicación se ha realizado a pacientes con fibrilación auricular no valvular tratados con antivitaminia K que puedan requerir visitas cercanas por incertidumbre en la dosis y que no tengan contraindicación”, explica la Dra. Santamaría, jefa del servicio.

El sintrom o la warfarina son fármacos que requieren, como mínimo, un control en sangre al mes. Esto supone que el paciente anticoagulado debe desplazarse al centro a realizarse el control, o bien, enfermería de atención primaria debe acudir al domicilio en caso de que el paciente no pueda desplazarse. Esto supone exponer tanto a pacientes como profesionales a riesgo de infección en plena pandemia, sobre todo en los inicios del tratamiento cuando hay que realizar un control semanal durante los primeros tres meses.

Los anticoagulantes orales de acción directa llevan más de 14 años utilizándose para la prevención del Ictus en pacientes que padecen fibrilación auricular no valvular y en el tratamiento de las trombosis venosas como las embolias pulmonares o trombosis venosas en las piernas. Además de no necesitar controles en sangre, ni tener interacciones con la comida, son más seguros en cuanto a sangrado disminuyendo el riesgo de hemorragia intracraneal.

“Se recomienda el cambio de medicación en pacientes que tienen mal control de sintrom o bien alto riesgo de ictus o hemorragia. Por ello, desde la consulta se ha hecho un gran esfuerzo para realizar los cambios necesarios, haciendo hincapié en la educación de pacientes con los nuevos tratamientos. Además, de cara al futuro, hemos implementado la visita telemática por parte del hematólogo para seguimiento hasta 6 o 7 semanas”, explica la responsable del servicio.

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