El servicio ha permitido valorar cerca de 2.400 interconsultas desde Atención Primaria y prioriza los casos con sospecha de lesiones tumorales, especialmente los posibles melanomas
El Departamento de Salud de Orihuela ha reforzado su servicio de Teledermatología, con la adquisición de dermatoscopios para los centros de salud de sus siete zonas básicas de salud. Estos dispositivos permitirán a los médicos de Atención Primaria obtener imágenes de mayor calidad de las lesiones cutáneas y enviarlas a las especialistas en Dermatología del Hospital Universitario Vega Baja para su valoración a distancia.
Desde la puesta en marcha del servicio y hasta mediados de julio, las dermatólogas del hospital han valorado cerca de 2.400 interconsultas remitidas desde Atención Primaria. Del total, el 34,7% han tenido carácter preferente, mientras que el resto han sido consultas ordinarias.
La directora médica de Atención Primaria, María Aránzazu Seguí, ha destacado que la Teledermatología ha supuesto «un cambio muy positivo» para los equipos sanitarios, ya que permite resolver numerosas consultas sin necesidad de que el paciente tenga que desplazarse. Además, este sistema facilita determinar qué casos necesitan una valoración presencial con carácter preferente.
Los casos con sospecha tumoral, máxima prioridad
Uno de los principales objetivos del servicio es acelerar la detección y el tratamiento de las lesiones que puedan presentar características tumorales. La Teledermatología permite establecer diferentes niveles de prioridad en función de las características de cada caso.
Las consultas preferentes se están resolviendo actualmente en un plazo de un mes, mientras que el departamento concede especial prioridad a los pacientes con sospecha de melanoma, carcinoma epidermoide y carcinoma basocelular, con el objetivo de reducir al máximo el tiempo transcurrido entre la detección de la lesión y el inicio del tratamiento.
La dermatóloga Marina Senent ha resaltado la importancia de esta rapidez, especialmente en los casos de melanoma, donde «cada semana cuenta». Según explica, la Teledermatología permite además seleccionar los pacientes que necesitan una valoración presencial más rápida por parte de Dermatología. Desde su implantación, el servicio presenta una tasa global de utilización de 12,9 consultas por cada 1.000 habitantes.
Imágenes más precisas para mejorar el diagnóstico
La incorporación de los dermatoscopios permite ampliar y observar con mayor definición las lesiones cutáneas, facilitando la identificación de características que pueden pasar desapercibidas a simple vista.
Entre otros aspectos, los profesionales pueden analizar con mayor precisión la asimetría, los bordes, la variación del color y el tamaño de las lesiones antes de remitir las imágenes a los especialistas.
«El dermatoscopio aporta información sobre las características morfológicas de la lesión que no puede apreciarse a simple vista y ayuda a determinar su naturaleza», ha explicado Senent.
El sistema permite valorar lesiones como queratosis seborreicas, nevus o queratosis actínicas, de manera que en muchos casos el paciente puede recibir un diagnóstico o una indicación de tratamiento de forma más rápida a través de su propio médico de Atención Primaria.
Además de mejorar la precisión de las valoraciones, el modelo contribuye a reducir derivaciones presenciales innecesarias y a acelerar la atención de aquellos pacientes que realmente necesitan una consulta especializada.
Formación conjunta entre Atención Primaria y Dermatología
Para seguir mejorando la calidad de las imágenes y los criterios de derivación, el Servicio de Dermatología de Orihuela ha puesto en marcha sesiones clínicas formativas dirigidas conjuntamente a los profesionales de Atención Primaria de las siete zonas básicas de salud.
Durante estos encuentros se revisan casos clínicos reales, se actualizan los protocolos de derivación y se comparten pautas para el correcto manejo de los dermatoscopios.
El Departamento de Salud de Orihuela busca así reforzar la capacidad diagnóstica desde Atención Primaria, mediante una formación continuada y homogénea de los profesionales, con el objetivo último de mejorar la atención a los pacientes y favorecer un diagnóstico precoz de las lesiones cutáneas, especialmente de aquellas que puedan tener carácter tumoral.





