Ni el intenso calor ni la tormenta de por la tarde aguaron la ilusión de los festeros, que llenaron las calles con el cortejo más divertido de las Fiestas de la Reconquista
La Gran Retreta Festera volvió a convertirse anoche en uno de los actos más multitudinarios de las Fiestas de Moros y Cristianos de Orihuela. El cortejo congregó a un gran número de vecinos y visitantes, que no quisieron perderse un desfile en el que el humor, la imaginación y el ambiente festivo fueron los grandes protagonistas.
El recorrido dio comienzo sobre las 22:00 horas desde el Parque de la Ocarasa, atravesando las calles Aragón, plaza de San Sebastián, avenida de España, Calderón de la Barca y Loazes, para finalizar en Alfonso XIII, donde concluyó una noche repleta de color y diversión.
A pesar del intenso calor que marcó la jornada, y de la tormenta que descargó sobre la ciudad durante la tarde, el desfile se desarrolló con total normalidad, registrando una gran afluencia de público y una elevada participación de todas las comparsas festeras.
La creatividad volvió a ser la nota dominante de la Retreta. Entre las comparsas del bando moro destacaron los Moros Realistas, que sorprendieron con una divertida recreación de ‘La Velada’, el popular evento de combates protagonizado por streamers e influencers. Los Moros Bedawies apostaron por un grupo de turistas veraneantes, mientras que los Moros Almorávides trasladaron al público al ‘Reino de las Mil Alas’, con un vistoso despliegue de hadas, elfos, duendes, druidas, hechiceras y otras criaturas mágicas.
También despertaron numerosas sonrisas los Moros Viejos de Abén Mohor, inspirados en los personajes de Toy Story, así como los Moros Nazaríes de Abén Humeya, que convirtió el cortejo en ‘La Colmena Nazarí’ con abejas, apicultores y flores. Por su parte, los Moros Negros Egipcios recrearon un animado parque de atracciones de feria, mientras que los Moros J’Alhamed viajaron hasta la época de los vikingos con una puesta en escena muy llamativa.
En el bando cristiano, la comparsa Caballeros del Rey Fernando, encargada este año de ostentar la Embajada Cristiana, participó con una original temática inspirada en exploradores a la búsqueda de una Orihuela mejor. Tampoco pasaron desapercibidos los Caballeros Templarios, convertidos en personajes de circo; los Caballeros de Tadmir, que desfilaron caracterizados como dinosaurios; los Caballeros del Oriol, con una divertida recreación del fitness de los años 80; los Piratas Bucaneros, transformados en vistosos pájaros de colores; y los Contrabandistas, que arrancaron numerosas carcajadas al emular a los Niños de San Ildefonso del sorteo de la Lotería de Navidad.
Una vez más, la Gran Retreta Festera demostró ser uno de los actos más participativos y desenfadados del programa festero de Orihuela, combinando la tradición de los Moros y Cristianos con el ingenio de las comparsas, que volvieron a conquistar al público con sus originales propuestas en una noche marcada por la convivencia y el ambiente festivo.





