El académico oriolano abrió el Seminario ‘Repensar al-Andalus desde el Mediterráneo’ con una conferencia sobre el Pacto de Teodomiro y la Wizara Isamiya
El académico oriolano de la Real Academia de Cultura Valenciana Juan José Sánchez Balaguer, ha propuesto la creación de una Ruta de la Poesía de las Tres Culturas durante su conferencia inaugural del Seminario Repensar al-Andalus desde el Mediterráneo: historia y actualidad, celebrado en Casa Mediterráneo de Alicante. Intervinieron en la presentación del acto el director general de Casa Mediterráneo, Andrés Perelló, quien dijo que “eventos como el que se desarrollaba en estos tres días en la Casa son más que necesarios para provocar una reflexión sobre nuestro pasado y de esta forma ver el presente con otros ojos. Por su parte, el director de Centro Intercultural Hispano-Árabe, Abdo Tounsi agradeció su acogida a Casa Mediterráneo y subrayó que “el Mediterráneo baña sus orillas al igual que todas las demás de distintas culturas que tienen la misma historia”.
La charla tenía como título El Pacto de Teodomiro, la Wizara Isamiya y una propuesta de futuro, y fue en la parte final de la misma cuando Sánchez Balaguer afirmó: “Decía Celaya que la poesía es un arma cargada de futuro. Pues bien, el recuerdo de la Wizara Isamiya de Orihuela me inspira para concluir esta intervención dejando en el ambiente una propuesta concreta y de futuro. Por estas aguas mediterráneas -especialmente convulsas en los tiempos que vivimos- llegaron los fenicios, los griegos, los cartagineses, los romanos y los musulmanes. Pasaron todos ellos y muchos se quedaron fundidos con los habitantes de estas tierras. Porque éstas han sido siempre tierras de intercambio, de mestizaje, de aluvión, de invasores asimilados por sus vencidos”.
Y añadió el también miembro del Patronato Histórico-Artístico de la Ciudad de Orihuela: “Hoy, aquí, en un lugar tan propicio para el encuentro como Casa Mediterráneo, quisiera proclamar el Mare Nostrum como Mar de Todos y plantear la creación de una Ruta de la Poesía de las Tres Culturas que mantenga viva la sensibilidad literaria que impregnó aquella época a través de los lugares que todavía conservan su memoria. Convencido de que el conocimiento es el mejor instrumento para fomentar una sociedad más respetuosa con las diferencias, plural, tolerante, solidaria y justa, creo que una iniciativa de este tipo –vehiculada a través de los espacios que se dedican a conservar el legado de promover la literatura en una y otra orilla- considero que éste sería un buen instrumento para contribuir al entendimiento entre los pueblos mediterráneos”.
Sobre el Pacto de Teodomiro, documento dhimmi firmado el año 713, dos años después del inicio de la conquista musulmana en España, entre ‘Abd al-‘Aziz (hijo de Musa ibn Nusair, gobernador del norte de África) y el noble cristiano visigodo Teodomiro, dijo que aunque existen otras versiones (Al Himyari, Al-Udri), el primer texto publicado y conocido en tiempos modernos sobre este famoso pacto es el contenido en el Bugiat al-mutamis de Ahmad al-Dabbí, manuscrito existente en la biblioteca de El Escorial. Su autor es un cordobés que viajó por el Magreb y Egipto; residente un tiempo en Bujía y Alejandría, vivió en los albores del siglo XIII, 500 años después de los acontecimientos relatados.
Subrayó Sánchez Balaguer que el tratado de capitulación concertado en Orihuela por Teodomiro con ‘Abd al ‘Aziz ibn Musa, en virtud del cual se sometió a los musulmanes la antigua provincia visigoda de Aurariola, es único en su género -la importancia de este texto para la historia de España reside en que es el único conservado de unas capitulaciones firmadas durante la dominación islámica– y “Visto retrospectivamente, el Pacto de Teodomiro debe ser considerado como de gran importancia por sus implicaciones culturales, religiosas y sociológicas”, y está considerado como “un verdadero ejemplo de diplomacia y entendimiento”.
El documento –señaló Juan José Sánchez- supone un testimonio de especial significación para conocer el comportamiento diplomático de los musulmanes y su relación con las tierras conquistadas. “Sugiere que los árabes tuvieron éxito en una toma de poder pacífica del sur de España. En esencia, precisa el estatuto personal de los cristianos, a quienes se garantiza la vida, la libertad, propiedades, religión, usos y costumbres, dejándoles a cubierto de cualquier arbitrariedad. El acuerdo estableció también que los visigodos podían mantener el control y continuar practicando su fe cristiana, pero solo si pagaban los impuestos y no colaboraban con los enemigos de los musulmanes.
En cuanto a la Wizara Isamiyya, Sánchez Balaguer la situó en los remotos orígenes literarios documentados de Orihuela y concretamente –de acuerdo con lo establecido por el profesor Emilio Molina– tres meses después de la toma del poder en el reino de Murcia por Zayyan b. Mardanis, en la primavera de 1239, con la proclamación de Abu Ya’far b. Isan como ‘raís’ de Orihuela, y la creación de su ‘Consejo de Ministros’, lo que supuso una reafirmación político-ideológica pro hudí y pro abbasí frente a la política de reconocimiento de los hafsíes tunecinos promovida por Zayyan b. Mardanis.
Explicó Juan José Sánchez que durante casi treinta años, Orihuela se convirtió en el destino político e intelectual de los personajes más relevantes del siglo XII andalusí. A ella acudieron, procedentes de las distintas áreas peninsulares, un elevado número de personalidades; algunos por razones de seguridad política o personal, otros por razones de mejora social o simplemente afinidad ideológica o amistad; en su mayoría, funcionarios públicos al servicio de la administración del estado, secretarios, hombres de letras, intelectuales y poetas a quienes cupo el honor de convertir esta ciudad levantina en uno de los centros culturales más prestigiosos de al-Andalus, en el siglo XIII.
Fue –dijo- un periodo en el que se concentró en Orihuela un grupo de intelectuales unidos por sus afinidades ideológico-literarias, amparado en un Gobierno independiente de Murcia que, liderado por Abû Ya´far, mantuvo su autonomía –bajo protectorado castellano- hasta la muerte de éste, ocurrida en 1249. En esta pequeña corte oriolana florecieron las artes y las letras.
Juan José Sánchez concluyó su análisis ensalzando la interculturalidad hispanoárabe y sus raíces en la Historia de la península ibérica y, concretamente, en Orihuela, donde durante varios siglos hubo una convivencia entre las culturas árabe, judía y cristiana, como lo atestigua la ‘Wizara Isamiyya’, modelo de enclave político y cultural en el siglo XIII.





