Impulsada por diez familias y un equipo multidisciplinar, la entidad nace con el objetivo de crear entornos escolares más seguros, inclusivos y respetuosos
La prevención del acoso escolar, el bienestar emocional y la mejora de la convivencia en las aulas son los pilares sobre los que se construye AMDAE, una asociación impulsada por diez familias que han decidido unir esfuerzos para acompañar al alumnado, orientar a las familias y colaborar con los centros educativos en la prevención de conflictos. Su propósito es claro: crear puentes entre alumnado, familias y centros escolares para que ningún niño o joven tenga que aprender con miedo, sentirse excluido o afrontar sus dificultades en soledad.
La asociación nació de las experiencias vividas por las propias familias, algunas de ellas relacionadas directamente con situaciones de acoso escolar, exclusión o dificultades de inclusión en el entorno educativo. Estas vivencias llevaron a sus integrantes a plantearse la necesidad de trabajar desde la prevención, ofreciendo herramientas y recursos que permitan detectar y abordar los conflictos antes de que se agraven.
Mar, presidenta de AMDAE, explica que llevaba tiempo trabajando personalmente en esta iniciativa, pero fue a principios de 2026 cuando presentó el proyecto a otras familias para ponerlo en marcha de forma conjunta. Finalmente, diez familias se unieron para constituir la asociación, que el pasado mes de agosto recibió su número de inscripción en el Registro Nacional de Asociaciones.
«AMDAE nace de una necesidad que hemos detectado como familias: la necesidad de acompañar, prevenir y ofrecer respuestas ante las diferentes situaciones que pueden afectar al bienestar de nuestros jóvenes, tanto dentro como fuera de las aulas», señala su presidenta.
La convivencia también se educa
AMDAE trabaja desde una perspectiva basada en el respeto, la escucha, la mediación, la participación comunitaria y la colaboración entre entidades públicas y privadas. Su objetivo no es sustituir la labor que ya realizan los centros educativos, las familias o las administraciones, sino sumar esfuerzos y aportar herramientas allí donde puedan resultar útiles.
Para ello, la asociación cuenta con una red multidisciplinar de profesionales de diferentes ámbitos, entre los que se encuentran la psicóloga Teresa Jiménez, la educadora Eva Vázquez, responsable del proyecto Aulas Seguras, el mediador Rubén Hurtado, el abogado y asesor Manuel Guillén y la pedagoga y perito judicial en educación María José Gil.
Este equipo permite abordar las diferentes situaciones desde una perspectiva amplia, adaptando el acompañamiento y la orientación a las necesidades de cada caso. Además de la prevención, AMDAE ofrece apoyo a las familias que necesitan orientación o mediación ante dificultades relacionadas con la convivencia escolar.
«Lo que nosotros queremos es venir a sumar, a trabajar en coordinación con administraciones, centros escolares y apoyar a las familias que en esos momentos puedan tener necesidad de un acompañamiento, orientación breve o mediación», explica Mar.
Aulas Seguras: herramientas para prevenir el acoso desde la infancia
Uno de los primeros proyectos que ha puesto en marcha la asociación es Aulas Seguras, desarrollado en colaboración con el CEIP Jesús Sánchez de San Isidro y con la participación de su equipo docente. La iniciativa está dirigida a mejorar la convivencia escolar y proporcionar al alumnado herramientas para reconocer, prevenir y afrontar situaciones de acoso.
El programa aborda aspectos como la autoestima, la empatía, el trabajo en equipo, el empoderamiento personal y la resolución de conflictos. También busca que los niños y niñas aprendan a identificar situaciones inadecuadas, sepan pedir ayuda a un docente o adulto de referencia y dispongan de recursos para actuar ante posibles casos de acoso.
Uno de los aspectos fundamentales del proyecto es la importancia que concede al papel del grupo. La asociación considera esencial trabajar no solo con quienes sufren o ejercen conductas negativas, sino también con los compañeros que presencian estas situaciones.
La pregunta que plantea el programa es qué hace el grupo cuando observa una acción perjudicial: si la refuerza con su comportamiento o si, por el contrario, contribuye a frenarla y a hacer entender que no es aceptable. El objetivo es dotar al alumnado de herramientas para actuar de manera responsable y favorecer una convivencia basada en el respeto.
Aunque la asociación contempla inicialmente trabajar desde tercero de Primaria hasta cuarto de ESO, el proyecto que se desarrolla en San Isidro se aplicará desde primero de Primaria, atendiendo a la decisión del centro educativo de comenzar la prevención a edades más tempranas.
Talleres de Habilidades Sociales para fortalecer el bienestar emocional
El segundo proyecto en marcha son los Talleres de Habilidades Sociales, realizados con la colaboración de los ayuntamientos de San Isidro y Granja de Rocamora. Estas actividades están dirigidas a niños y jóvenes que pueden beneficiarse de un refuerzo de sus habilidades personales y sociales.
Los talleres están coordinados por la psicóloga Teresa Jiménez, que trabaja con los participantes para fortalecer aquellas capacidades que necesitan desarrollar, favoreciendo sus relaciones con los demás y su bienestar emocional.
A diferencia de las intervenciones puntuales, la asociación apuesta por programas de continuidad que acompañen a los menores durante el curso y permitan trabajar sus necesidades de manera progresiva. Así, mientras Aulas Seguras se centra en la prevención y la convivencia dentro del centro educativo, los talleres ofrecen un espacio de trabajo fuera del aula.
Ambas iniciativas comparten una misma filosofía: proporcionar recursos que ayuden a los menores a desenvolverse mejor en su entorno, reforzar sus capacidades y prevenir situaciones que puedan afectar a su desarrollo personal y social.
Estos primeros proyectos cuentan con el apoyo de la Fundación La Caixa y de empresas que han realizado donaciones para contribuir a su puesta en marcha.
San Isidro, punto de partida de un proyecto con vocación comarcal
Aunque AMDAE ha comenzado su actividad en San Isidro, su intención es ampliar progresivamente su ámbito de actuación y establecer nuevas colaboraciones con centros educativos, municipios, familias, profesionales y entidades sociales de la Vega Baja.
La meta es consolidar una red de colaboración que facilite la prevención del acoso escolar, la mejora de la convivencia y el acompañamiento de las familias, con la aspiración de convertirse en los próximos años en un referente provincial en este ámbito.
Desde AMDAE insisten en que la mejora de la convivencia no es responsabilidad exclusiva de los centros educativos, sino una tarea compartida entre toda la sociedad. Por eso, defienden la importancia de trabajar de forma coordinada, escuchar las necesidades de las familias y ofrecer respuestas desde la prevención, antes de que las dificultades se conviertan en problemas más graves.
«La convivencia se educa y es responsabilidad de todos», resume Mar, una frase que refleja la filosofía de una asociación que busca contribuir a que las aulas sean espacios más seguros, inclusivos y respetuosos para todos los niños y jóvenes.
Contacto con la asociación
Las familias, centros educativos y entidades interesadas en conocer los proyectos de AMDAE o solicitar información pueden ponerse en contacto con la asociación a través de sus redes sociales, en el perfil @asociacionamdae, o mediante el teléfono 641 530 681.
Con sus primeros proyectos ya en marcha, AMDAE inicia su recorrido con la voluntad de sumar esfuerzos, generar conciencia y demostrar que la prevención, la educación emocional y la colaboración entre familias y profesionales pueden contribuir a construir entornos educativos donde todos los menores tengan la oportunidad de aprender y crecer sintiéndose acompañados.





