La asamblea de docentes del instituto se ha concentrado en protesta por el estado del centro, la falta de espacio y el posible acogimiento de los alumnos del CEIP Virgen de la Puerta
La comunidad educativa de Orihuela afronta uno de los cursos más complicados, ante la falta de infraestructuras dignas. La Asembela de profesores y profesoras del IES Las Espeñetas se ha concentrado esta mañana a las puertas del centro educativo, en protesta ante la decisión conjunta de la Conselleria de Educación y el Ayuntamiento de trasladar, de manera provisional, a los 302 alumnos y alumnas del CEIP Virgen de la Puerta a las instalaciones del instituto, donde serán escolarizados en aulas prefabricadas, que se ubicarán sobre la pista deportiva. Hay que decir que desde el centro no se oponen como tal a esta decisión. Su protesta se centra en que las instalaciones del instituto se encuentran saturadas, y con la necesidad urgente de ampliación.
El último capítulo de este conflicto comenzó el pasado lunes, tras hacerse pública la fórmula técnica acordada entre el director general de Infraestructuras Educativas, José María Larena, y el alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, junto a los ediles de Educación, Vicente Pina, y de Urbanismo, Matías Ruiz. El plan institucional busca reagrupar de urgencia al alumnado del CEIP Virgen de la Puerta, en barracones que se colocarán en el patio del IES Las Espeñetas. Actualmente, los 302 escolares del Virgen de la Puerta se encuentran dispersos entre los colegios de Molins y La Campaneta, debido al cierre del centro por graves deficiencias estructurales, y que será, finalmente, demolido para construir un nuevo colegio.
«Maltrato institucional» y riesgos en el IES Las Espeñetas
Sin embargo, la solución de urgencia ha chocado frontalmente con la realidad del IES Las Espeñetas, un centro que, según denuncian sus propios docentes, ya se encuentra completamente masificado y al límite de su capacidad operativa.
El director del centro, Álvaro Gosp, ha manifestado que existe un profundo sentimiento de «maltrato institucional» hacia el centro. «Nuestro instituto es antiguo, ya es pequeño y está apuntalado, tiene los pilares agrietados y los voladizos presentan riesgo de caerse», ha alertado el docente, quien recuerda que el centro arrastra desde hace años la promesa de unas obras de reparación estructural que nunca llegan.
A la delicada situación del edificio se suma la falta crónica de espacio. El instituto ya tuvo que absorber a cuatro grupos de estudiantes de Benferri tras el cierre del IES El Palmeral hace dos años, lo que ha obligado a los docentes a dividir aulas con tabiques de pladur, para habilitar aulas minúsculas de apenas 20 pupitres donde, por ratio, deberían caber 35 alumnos.
«El curso que viene nos llega otro grupo más de Benferri y La Matanza. Con la instalación del aulario provisional del Virgen de la Puerta nos van a quitar una pista deportiva, que era el único espacio que yo tenía pensado reservar para ubicar nuestros propios barracones de ampliación», ha lamentado Gosp. Con este escenario, el centro se quedará con una sola pista deportiva para 600 alumnos y perderá totalmente su espacio exterior cuando arranquen las obras de ampliación del instituto dentro de tres años, ya que la única zona libre disponible se convertirá en el área de acopio de materiales de construcción.
El STEPV acusa al Ayuntamiento de parálisis
La protesta en las puertas del centro educativo ha contado con el respaldo de los sindicatos docentes. El representante del STEPV, Juan Francisco Carrillo, ha comparecido para denunciar la inactividad y dejadez del gobierno municipal en el cuidado de los colegios, asegurando que el problema del Virgen de la Puerta es solo la punta del iceberg de un colapso generalizado.
«Los problemas en las infraestructuras por una falta de mantenimiento del ayuntamiento son algo común en Orihuela«, ha criticado Carrillo. El portavoz sindical ha enumerado otros casos críticos en el municipio, como las instalaciones también apuntaladas en el CIFP Palmeral, las calderas rotas en diversos centros o el estado del CEIP Miguel Hernández, cuya pérgola se rompió el curso pasado, y continúa sin ser reparada.
Defensa del proyecto y nuevas reuniones
Por su parte, los responsables políticos defienden que la ocupación de la pista deportiva del IES Las Espeñetas es la única alternativa viable para mantener a los niños del CEIP Virgen de la Puerta, dentro de su entorno urbano cercano, cumpliendo así con una de las exigencias más repetidas por las familias afectadas. Para compensar la pérdida de suelo deportivo, el plan contempla vallar y usar el Parque situado enfrente del IES Las Espeñetas como zona de esparcimiento infantil, y compartir el uso del campo de fútbol de césped artificial contiguo, mediante una estricta coordinación de horarios entre ambos centros.
El director general, José María Larena, y el alcalde, Pepe Vegara, mantuvieron tras la reunión técnica un encuentro informativo con las AMPAs de los tres centros afectados para trasladarles los detalles del proyecto definitivo, el cual prevé la demolición y construcción total del nuevo colegio sobre su solar original. Ambas administraciones se han comprometido a establecer una vía de comunicación periódica con las familias para fiscalizar los avances de la tramitación de los barracones, fijando la próxima reunión informativa para el 20 de octubre.





