Este miércoles por la tarde, nuestra comarca será escenario de un eclipse parcial de Sol muy profundo, en el que la Luna cubrirá el 98,5% de la superficie del astro rey
Hay citas que merece la pena apuntar en el calendario. Y la de este miércoles 12 de agosto es una de ellas. El cielo de la Vega Baja se prepara para vivir uno de esos fenómenos astronómicos que hacen historia. Un eclipse solar de una intensidad extraordinaria que convertirá la tarde en un espectáculo celeste.
El eclipse será total en amplias zonas de España, con ciudades como Soria, Teruel, Oviedo, Valencia o Palma de Mallorca dentro de la franja de totalidad. El fenómeno atravesará la Península de oeste a este y será el primer eclipse total de Sol visible desde la Península Ibérica en más de un siglo, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
En la Vega Baja, sin embargo, la Luna no llegará a cubrir completamente el disco solar, aunque la diferencia será difícil de apreciar a simple vista —y nunca sin protección—: el oscurecimiento alcanzará aproximadamente el 98,5 % del Sol.
El fenómeno comenzará a verse en nuestra comarca alrededor de las 19.40 horas y alcanzará su momento de máximo aproximadamente a las 20.35 horas. Será entonces cuando el Sol se encuentre ya a apenas cuatro grados sobre el horizonte, una circunstancia que convierte la elección del lugar de observación en un factor especialmente importante. Eso sí, quien pueda verlo, vivirá algo único, un atardecer eclipsado. La puesta de sol llegará alrededor de las 21.01 horas, con la Luna todavía cubriendo parcialmente la estrella.
Precisamente la baja altura del Sol es uno de los grandes retos para disfrutar de esta cita astronómica en la Vega Baja. El Instituto Geográfico Nacional recomienda buscar lugares con una visión despejada hacia el oeste, ya que el eclipse se producirá mientras el Sol se aproxima al horizonte.
Dónde ver el eclipse en la Vega Baja
Con el fenómeno a la vuelta de la esquina, la cuenta especializada MeteOrihuela ha elaborado una selección de diez enclaves de la Vega Baja desde los que seguir el eclipse. La propuesta reúne miradores, espacios naturales y lugares elevados o abiertos que pueden ofrecer mejores condiciones para contemplar el fenómeno.
Entre ellos figura el Mirador de las Tres Cruces, en Rojales, un punto elevado con una amplia panorámica sobre la comarca. También aparece Granja de Rocamora, con el Polideportivo como alternativa para quienes busquen un espacio abierto y con horizonte despejado.
Torrevieja concentra dos de las propuestas: la Laguna de La Mata y la Laguna Rosa o Salada, dos escenarios naturales característicos de la comarca y con grandes espacios abiertos.
La selección continúa por el interior con Benejúzar, donde se propone el Santuario de la Pilarica, y Bigastro, con La Loma o Lo Chusco. Son alternativas que permiten alejarse de algunos de los puntos más urbanos y buscar una perspectiva más abierta hacia el horizonte.
También figura Orihuela, con el Cabezo de Hurchillo, un enclave elevado que permite ganar perspectiva sobre el paisaje de la comarca. La lista incluye además el Hondo de Amorós, en San Fulgencio.
Los dos últimos puntos se encuentran en Guardamar del Segura, con el Castillo de Guardamar, y Almoradí, con el Saladar-La Eralta, completando así un recorrido por diez ubicaciones repartidas por distintos municipios de la Vega Baja.
La recomendación, en cualquier caso, es clara: más que buscar únicamente un lugar bonito, habrá que encontrar un punto con el horizonte occidental lo más despejado posible, porque el Sol estará muy bajo durante las fases más interesantes del eclipse.
Nunca mirar el eclipse sin protección
La espectacularidad del eclipse no debe hacer olvidar su principal riesgo, los daños a la visión. Nunca hay que mirar directamente al Sol sin una protección adecuada, ni siquiera durante unos segundos, y aunque el disco solar esté casi completamente cubierto por la Luna.
Durante un eclipse, la reducción de la luminosidad puede generar una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, la radiación solar continúa pudiendo provocar daños en la retina. Una observación incorrecta puede causar visión borrosa, manchas en el campo visual y lesiones oculares, algunas de ellas potencialmente permanentes.
Para observar directamente el eclipse deben utilizarse gafas específicas para observación solar, adquiridas a través de proveedores fiables y que cumplan la normativa y certificación ISO 12312-2015. Antes de utilizarlas, es importante comprobar que están en perfecto estado, que no hayan caducado (sí, las gafas del eclipse caducan) y que no presentan arañazos, agujeros, roturas o deterioros.
Esta es la única forma de ver el eclipse con seguridad, por lo que conviene desterrar toda esa lista de trucos para observar el espectáculo: las gafas de sol convencionales no sirven, por oscuras que sean, como tampoco sirven varias gafas superpuestas. Radiografías, negativos fotográficos, cristales ahumados, discos compactos, filtros caseros y otros materiales improvisados tampoco ofrecen protección suficiente.
Lo que sí se puede hacer es jugar con los reflejos. Si tenemos prismáticos u otro objeto con espejo, se puede orientar al Sol y reflejarlo en una superficie, plana a ser posible. De esta manera, se nos devolverá el reflejo del astro rey eclipsado.
Con los niños habrá que extremar todavía más las precauciones. Su observación deberá realizarse siempre bajo la supervisión directa de una persona adulta, que deberá comprobar que las gafas están correctamente colocadas y en buen estado.
También habrá que prestar especial atención si se pretende fotografiar el eclipse. Teléfonos móviles, cámaras, prismáticos y telescopios necesitan filtros solares específicos correctamente instalados en la parte delantera del instrumento. Nunca deben colocarse filtros en el ocular, ya que la concentración de la luz puede deteriorarlos y provocar lesiones graves. Además, una observación o fotografía sin el filtro adecuado puede dañar de forma irreversible el dispositivo.
El primero de una tríada de eclipses
El eclipse del miércoles no será un fenómeno aislado. España está a punto de vivir una tríada excepcional de eclipses solares entre 2026 y 2028, con dos eclipses totales y uno anular visibles desde distintos puntos del país.
El siguiente llegará el 2 de agosto de 2027. Será también un eclipse total, aunque en esta ocasión la franja de totalidad recorrerá principalmente el sur de la Península, incluyendo zonas como Cádiz, Málaga, Ceuta y Melilla. El fenómeno tendrá lugar durante la mañana. En la Vega Baja, de nuevo, será parcial.
La tercera cita será el 26 de enero de 2028, con un eclipse anular de Sol. La franja de anularidad atravesará la Península de suroeste a noreste y, esta vez sí, podrá verse completamente en la Vega Baja. En este caso, la Luna no cubrirá completamente el Sol y quedará visible un característico anillo luminoso alrededor del disco lunar.
Después de esta excepcional sucesión, habrá que esperar mucho más. El IGN señala que no será posible observar otro eclipse total de Sol desde España hasta 2053.
Por eso, el del miércoles no es simplemente otro eclipse. Para la Vega Baja será una oportunidad extraordinaria para contemplar cómo la Luna llega a ocultar casi por completo el Sol, con un 98,5 % de oscurecimiento, mientras el astro se aproxima al horizonte.
El espectáculo está servido. Solo habrá que levantar la mirada —con la protección adecuada— y esperar a que el cielo haga el resto.





