El AFA Enric Valor expone, en un comunicado, la situación límite que sufre el centro: desagües ilegales en el patio infantil, graves riesgos eléctricos y un comedor colapsado donde los alumnos comen comida fría
La comunidad educativa del CEIP Los Dolses de Orihuela Costa ha decidido romper su silencio y lanzar un desesperado llamamiento público, ante lo que califican como una situación insostenible y de abandono institucional. A través de un contundente comunicado emitido por la asociación de madres y padres AFA Enric Valor, las familias denuncian que el centro educativo arrastra ocho años sin un mantenimiento adecuado, acumulando deficiencias estructurales graves que ponen en riesgo la seguridad y la salubridad de cientos de menores de edad.
Entre las irregularidades más alarmantes señaladas por el colectivo se encuentra la presencia de 15 desagües ilegales que vierten residuos directamente en el patio de Educación Infantil. Debido a la peligrosidad y la falta de higiene de estos vertidos, la dirección se ha visto obligada a clausurar de forma temporal esa zona de recreo. Esta medida de urgencia agrava notablemente la falta de espacio en un colegio que sufre una masificación preocupante: el centro fue originalmente concebido para albergar 18 aulas y actualmente da servicio a 29.
Este exceso de alumnado colapsa diariamente los servicios básicos de la infraestructura. Las familias denuncian que el comedor escolar está preparado para 100 alumnos, pero atiende a unos 400 cada día. Las dimensiones del espacio y de la cocina —comparada por la entidad con el tamaño de una vivienda particular— impiden incluso el paso de los carros de distribución, provocando de manera sistemática que los niños coman la comida fría.
Conatos de incendio e inspecciones pendientes
La seguridad eléctrica es otro de los puntos críticos que mantiene en vilo a los progenitores. Según el testimonio de los afectados, las instalaciones sufren apagones constantes y averías recurrentes, habiéndose registrado conatos de incendio en cajas y cuadros eléctricos durante el horario escolar. La gravedad de la situación aumenta al revelarse que la inspección reglamentaria obligatoria por parte del Organismo de Control Autorizado (OCA) lleva varios años pendiente de realizarse, por lo que exigen una revisión técnica oficial e inmediata.
Ante este escenario, el AFA Enric Valor apunta directamente a la inacción del Ayuntamiento de Orihuela y de la Conselleria de Educación, exigiéndoles responsabilidades, explicaciones públicas y un calendario con plazos concretos para acometer las reformas pertinentes.
Indignación por la rápida retirada de carteles
El malestar vecinal se ha visto incrementado tras los últimos acontecimientos vividos en el recinto. El pasado 14 de octubre, las familias colgaron pancartas y carteles reivindicativos en los accesos del centro para visibilizar sus quejas. Sin embargo, denuncian que personal del Ayuntamiento y del servicio de Aseo Urbano retiraron los carteles en cuestión de horas. «Nos preguntamos por qué se actúa con tanta rapidez para retirar los carteles mientras las deficiencias que denunciamos continúan pendientes de solución», se lamentan en el comunicado.
La asociación concluye haciendo un llamamiento masivo a los medios de comunicación para que acudan a las instalaciones a comprobar la realidad del centro. Insisten en que «ocho años son demasiados» y recuerdan a las administraciones públicas que la seguridad y el bienestar de los alumnos de Orihuela Costa no pueden seguir esperando a que ocurra una desgracia.





