El Consell ha aprobado el decreto definitivo que dota de la máxima protección ambiental a más de 9.000 hectáreas, repartidas entre Orihuela, San Miguel de Salinas y Pilar de la Horadada
La Generalitat Valenciana ha dado el paso definitivo, para blindar uno de los espacios ecológicos más importantes de la Vega Baja. El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) ha publicado el Decreto 137/2026, mediante el cual se declara oficialmente el Parque Natural de Sierra Escalona y la Dehesa de Campoamor. Esta medida sustituye y eleva la protección jurídica del espacio, que, desde el año 2018, contaba únicamente con la categoría inferior de paisaje protegido.
El nuevo parque natural abarca una extensión exacta de 9.004,10 hectáreas situadas en el sur de la Vega Baja. El plano territorial del espacio protegido se corresponde con la zona de alto valor ambiental identificada en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN). Su delimitación afecta de forma directa a los términos municipales de Orihuela, San Miguel de Salinas y Pilar de la Horadada, localidades que además pasan a formar parte de su área de influencia socioeconómica.
Un refugio crítico para la fauna y la flora amenazada
El preámbulo de la normativa destaca que este ecosistema destaca por sus mosaicos de vegetación natural y agrícola sobre areniscas y costras calcáreas. Desde el punto de vista de la fauna, la zona es un área de dispersión fundamental para el águila perdicera, una especie catalogada en peligro de extinción a nivel estatal. Además, el espacio alberga colonias muy significativas de búho real, águila culebrera y mamíferos carnívoros como el gato montés, la gineta y el tejón, registrando en este último caso una de las mejores densidades biológicas de todo el sudeste ibérico.
En el apartado botánico, el texto destaca la presencia de microrreservas de flora de especial relevancia como la Bupleurum gibraltaricum o la Helianthemum caputfelis. Todo ello se complementa con un rico patrimonio cultural y etnológico integrado por yacimientos arqueológicos de la época romana, infraestructuras hidráulicas islámicas y acueductos históricos.
Gestión participativa y sin coste presupuestario añadido
Para coordinar el uso público, la investigación y la conservación del entorno, el decreto crea la Junta Rectora como principal órgano colegiado consultivo y de participación. Este órgano estará integrado por representantes de las consellerias competentes, la Diputación de Alicante, los tres ayuntamientos implicados, universidades, asociaciones conservacionistas y colectivos de propietarios locales. La dirección y conservación directa del parque recaerá sobre un director técnico nombrado por la propia administración autonómica.
Finalmente, el decreto estipula en su disposición adicional que la declaración del parque no supondrá ningún incremento en el gasto presupuestario de la Conselleria de Medio Ambiente. La gestión ordinaria se asumirá por completo con los medios personales y materiales ya existentes en la administración pública.





