Una mujer provoca el caos tras la misa de domingo en la Iglesia de las Santas Justa y Rufina de Orihuela

Publicidad

La mujer ha accedido al templo advirtiendo a los fieles de la próxima llegada del Apocalipsis. Agentes de la Policía Local se han personado en la parroquia para  desalojarla

La Iglesia de las Santas Justa y Rufina de Orihuela ha vivido una misa de domingo de lo más atípica. Poco antes de que finalizase la Eucaristía, una mujer ha accedido al templo, con un carro de la compra, y ha comenzado a advertir a los fieles de la supuesta próxima llegada del Apocalipsis. Con el fin de dar apoyo visual a sus dotes proféticas, la señora ha comenzado a sacar imágenes de la Virgen del carro, mientras vociferaba contra la presencia de la bandera de España en el altar, y contra los compañeros de la prensa gráfica; ya que, a su juicio, grabar las misas es pecado. 

Para tratar de que cesara en su actitud polémica, y también para intentar que desalojara el templo, tanto el párroco como los feligreses han intentado razonar con ella. Pero la señora seguía en sus trece, diciéndoles que todos eran pecadores, y que solo abandonaría la iglesia si venía la policía a echarla. Apenas unos minutos después, sus deseos se hacían realidad. Dos agentes de la Policía Local de Orihuela accedieron a Santa Justa por la puerta lateral, para conseguir que la mujer entrara en razón. Y, afortunadamente, lo lograron. La señora accedió a salir del templo, pero eso sí, ella seguía con su canción, refiriéndose a los propios policías como pecadores.

Sea como fuere, este polémico episodio ha tenido un final feliz. La iglesia, cerrada, protegida e intacta. Los fieles y el párroco, también a salvo. Y la mujer, acompañada de su fiel carro, siguió su particular hacia la luz… de la calle de esta calurosa mañana de julio, seguramente sin ser consciente de que sus supuestas dotes de profetisa no le habían advertido de que intentar quebrar el orden público tiene consecuencias.