El sector hostelero denuncia pérdidas tras invertir miles de euros en instalaciones validadas por el Ayuntamiento, mientras el PP exige la dimisión del concejal del área por «incapacidad»
La gestión de las licencias de ocupación de vía pública ha desatado una profunda crisis política y vecinal en Guardamar del Segura. Varios hosteleros de la localidad se enfrentan a la denegación de las renovaciones de sus terrazas, por parte del equipo de gobierno del PSOE), a pesar de que las instalaciones actuales cuentan con el visto bueno municipal de hace apenas dos años. Los afectados denuncian una alarmante inseguridad jurídica e indefensión económica, mientras que la oposición liderada por el Partido Popular (PP) ya ha exigido la dimisión inmediata del concejal responsable.
El caso ha saltado a la luz pública tras la denuncia de Saúl Benítez, un empresario hostelero local que ha anunciado el inicio de acciones legales contra la administración local. Según ha detallado el afectado en sus redes sociales, hace dos años invirtió una importante suma de dinero, tras recibir la aprobación oficial del ayuntamiento para instalar un toldo de invierno, conforme a las exigencias técnicas requeridas en ese momento. Ahora, con la misma ordenanza en vigor, un nuevo criterio del arquitecto municipal le deniega la renovación de la licencia argumentando que debe realizar nuevas modificaciones estructurales, lo que supondría un segundo desembolso inasumible.
El PP advierte que hay al menos diez establecimientos afectados
La respuesta de la oposición no se ha hecho esperar. El concejal del PP en el Ayuntamiento, Ángel Braceras, ha calificado la situación de «intolerable» y ha recordado que el propio ayuntamiento resolvió de forma favorable los expedientes en su momento afirmando que cumplían la legalidad. «Mismo reglamento, misma ordenanza y mismo concejal; hace dos años dio la licencia y este año la quita», ha recriminado Braceras, quien estima que la inversión media de los hosteleros para adaptarse a las exigencias previas ronda los 12.000 euros.
Desde las filas populares advierten que el caso de Benítez no es aislado, sino que afectará al menos a diez terrazas más en todo el municipio de Guardamar. Ante este escenario, Braceras ha solicitado formalmente al edil del área que se eche a un lado y dimita, acusando al equipo de gobierno del PSOE de mostrar una absoluta desconexión y falta de compromiso con el tejido empresarial y comercial de la localidad. Por el momento, el ejecutivo local no ha emitido ninguna réplica oficial respecto al cambio en las interpretaciones técnicas de los informes de habitabilidad urbana.





